La diputada del PRI, Dany Soto, hizo un llamado enérgico para que el gobierno federal asuma con total seriedad las solicitudes de las autoridades estadounidenses relacionadas con el Caso Rocha Moya. Advirtió que minimizar o tomar con ironía este tema delicado solo incrementa la tensión y la desconfianza entre ambas naciones, afectando la percepción de justicia y la seguridad en la región.
Tensión diplomática y el T-MEC
La legisladora subrayó que el contexto actual es sumamente sensible, no solo por los retos en materia de seguridad, sino por la importancia de la relación bilateral. Soto destacó que, en medio de las negociaciones del T-MEC, el tono de la respuesta oficial sobre el Caso Rocha Moya es preocupante. Señaló que, aunque es válido solicitar pruebas, la actitud de burla o descalificación debilita los lazos diplomáticos y comerciales entre México y su principal socio.
Riesgos para la credibilidad institucional
Dany Soto mencionó que las declaraciones provenientes de la Presidencia de la República sugieren un intento de desacreditar los procesos legales de Estados Unidos de forma anticipada. Esta postura, según la diputada, pone en riesgo la credibilidad de México en el exterior. La falta de transparencia en el seguimiento del Caso Rocha Moya proyecta una imagen de debilidad institucional ante los organismos internacionales que vigilan el cumplimiento de la ley.
Dudas en la ciudadanía mexicana
Finalmente, la representante del PRI puntualizó que trasladar estas investigaciones a instancias percibidas como cercanas al poder central genera incertidumbre. Si este manejo del Caso Rocha Moya despierta dudas entre los mexicanos, es casi seguro que el gobierno de Estados Unidos comparta esa desconfianza. Reiteró la necesidad de una postura firme, transparente y apegada a derecho para permitir que las investigaciones avancen conforme a la ley y evitar que la situación sea interpretada como una falta de voluntad política.