El dirigente estatal de la CNC, Toño Morales, alzó la voz para representar las exigencias de los productores que dependen del campo en Durango, señalando que las inconformidades por el acopio de frijol son un reclamo genuino de los campesinos. Morales enfatizó que no se trata de una postura personal, sino de una respuesta colectiva ante las fallas operativas de los programas federales que han dejado en la incertidumbre a miles de familias dedicadas a la agricultura en la región.
Contraste de apoyos al campo en Durango
El líder agrario fue claro al comparar las dos realidades que vive actualmente el sector primario. Mientras existe una estrecha coordinación con las autoridades locales, la política centralista parece ignorar las necesidades más básicas de quienes producen el alimento en el estado.
Respaldo del Gobierno del Estado
Durante su intervención, Morales resaltó que el campo en Durango ha encontrado un aliado en la administración estatal encabezada por Esteban Villegas. Gracias a esta gestión, se ha logrado priorizar la entrega de semillas e insumos de manera oportuna, buscando paliar los efectos de la crisis económica y climática que afecta a los agricultores duranguenses.
Incremento presupuestal histórico
Una de las cifras más relevantes mencionadas por el dirigente fue el incremento del 24 por ciento en el presupuesto estatal destinado al sector agropecuario en los últimos años. Este recurso se ha traducido en apoyos directos que llegan al productor sin intermediarios, marcando una diferencia sustancial en la operatividad de los municipios de la zona.
Crisis por el abandono federal
En el otro extremo de la balanza, Toño Morales denunció que el presupuesto federal para el campo mexicano no ha registrado incrementos reales desde hace una década. Esta falta de inversión nacional ha generado un rezago que afecta la competitividad y la estabilidad de los campesinos locales.
Fallas en el acopio de frijol
Productores de municipios clave como Guadalupe Victoria, Poanas, Vicente Guerrero y Pánuco de Coronado han manifestado su frustración ante los malos resultados de los programas federales de acopio. Según el dirigente de la CNC, estas fallas técnicas y administrativas han golpeado directamente el bolsillo del productor de frijol, quien no encuentra garantías para comercializar su cosecha de forma justa.
Riesgo en la soberanía alimentaria
La falta de una política pública federal efectiva para el campo en Durango pone en jaque la producción de alimentos a nivel nacional. Morales advirtió que ignorar al sector primario es una decisión peligrosa, pues un país que no puede producir lo que consume está destinado a enfrentar crisis sociales y económicas de gran magnitud en el corto plazo.
Consenso político por el bienestar campesino
A pesar de las dificultades, el dirigente reconoció la voluntad política dentro del Congreso del Estado. Destacó que las distintas fuerzas partidistas han logrado dejar de lado sus diferencias para aprobar iniciativas que favorezcan a los agricultores. Esta unidad institucional es vista como un paso necesario para blindar al campo en Durango ante la falta de atención del gobierno central y garantizar que las familias rurales reciban las respuestas que exigen hoy mismo.