La diputada Sughey Torres Rodríguez presentó una iniciativa para promover el uso ético y responsable de la inteligencia artificial en escuelas, con el objetivo de fortalecer la integridad académica, la transparencia y la formación digital de los estudiantes de Durango.
Buscan reglas claras para la inteligencia artificial
Durante la presentación de la propuesta de reforma a la Ley de Educación del Estado, la legisladora señaló que el avance de herramientas como ChatGPT, Gemini y Copilot obliga a establecer mecanismos que permitan aprovechar sus beneficios sin afectar valores como la creatividad, el pensamiento crítico y el esfuerzo personal.
“Es indispensable construir un marco jurídico que no prohíba la innovación tecnológica, sino que promueva su utilización ética, responsable y transparente”, afirmó.
Tecnología como apoyo al aprendizaje
Torres Rodríguez explicó que la inteligencia artificial ya forma parte de los procesos educativos y puede convertirse en una herramienta que fortalezca la enseñanza, siempre que su utilización sea adecuada y bajo principios de responsabilidad.
La iniciativa plantea que las instituciones educativas impulsen acciones permanentes de formación en ética digital, uso responsable de tecnologías emergentes y respeto a la propiedad intelectual.
Contra el plagio y la falta de transparencia
La diputada destacó que uno de los principales retos es evitar que trabajos, investigaciones, proyectos o ensayos generados mediante inteligencia artificial sean presentados como si fueran resultado exclusivo del esfuerzo intelectual de los estudiantes.
“Formemos jóvenes que vean en la actualidad áreas de oportunidad y no oportunismo académico”, expresó.
Formación para el futuro
La propuesta busca que la inteligencia artificial sea utilizada como una herramienta complementaria para el aprendizaje y el desarrollo de capacidades humanas, no como un sustituto del razonamiento y la participación de los alumnos.
Sughey Torres señaló que la educación debe preparar a las nuevas generaciones para enfrentar los cambios tecnológicos con responsabilidad, fomentando valores como la honestidad académica, la creatividad y el compromiso.
Asimismo, consideró que prevenir prácticas como el plagio y la suplantación de autoría permitirá formar jóvenes con mayor conciencia sobre el impacto de sus decisiones y con mejores herramientas para su futuro profesional.