La Selección Femenil de Durango continúa demostrando su garra y determinación en el terreno de juego. En un reciente duelo de preparación celebrado en León, Guanajuato, el combinado duranguense logró un valioso empate 1-1 frente al equipo de León Sub-19. Este encuentro forma parte fundamental del proceso de fogueo competitivo que el equipo realiza con miras a la etapa estatal de la Olimpiada Nacional, consolidando un ritmo de juego intenso y de alta exigencia.
El enfrentamiento en tierras guanajuatenses no fue solo un compromiso deportivo, sino una prueba de fuego para medir el nivel de las jugadoras fuera de casa. Al medirse contra un rival de la jerarquía del Club León, las representantes de Durango pudieron experimentar un ritmo de juego dinámico y una presión constante que exige el máximo desempeño físico y técnico.
Un duelo de aprendizaje en Guanajuato
Este tipo de partidos representan un aprendizaje clave para las jugadoras, ya que las obliga a adaptarse a escenarios distintos y a manejar la intensidad fuera de su zona de confort. La Selección Femenil de Durango mostró una notable capacidad de respuesta, logrando equilibrar las acciones frente a una de las canteras más competitivas de la región. El resultado fortalece no solo el aspecto futbolístico, sino también la cohesión interna del plantel.
La puntería de Renata Cabrales
La protagonista del gol duranguense fue Renata Cabrales, quien una vez más mostró su personalidad y capacidad resolutiva. Su anotación fue producto de la determinación que la caracteriza, respondiendo con eficacia en un escenario de alta demanda. Este tanto no solo significó la paridad en el marcador, sino que inyectó confianza al grupo y reafirmó el hambre de trascender que define a esta generación de futbolistas que se preparan para la Olimpiada Nacional.
Fortaleza mental y cohesión de grupo
Más allá del marcador final, el cuerpo técnico y las jugadoras valoran la madurez obtenida tras los 90 minutos. Enfrentar retos de este calibre fortalece la fortaleza mental y la convicción de competir sin complejos ante cualquier adversario, sin importar el escenario.
La Selección Femenil de Durango entiende que cada partido suma experiencia vital. El carácter se construye en estos escenarios de presión, donde la disciplina y el orgullo por el escudo son los pilares para llegar en las mejores condiciones posibles a la siguiente fase. El crecimiento es constante y el equipo se encamina con pasos firmes y confianza renovada hacia sus objetivos deportivos en la etapa estatal.