Salvador Reyes, DT de Santos Laguna, reconoció que la falta de capacidad para definir frente a la portería rival y un error infantil en el único gol del partido, terminaron inclinando la balanza a favor de Atlas.
“Tuvimos dos claras en la línea y no fuimos capaces de empujarla a un metro y eso te cobra. Atlas emparejó, hizo su esfuerzo y se encontraron con una distracción nuestra de niños, vino un madruguete y estamos mal acomodados", señaló.