Con el firme objetivo de salvar vidas y garantizar un marco legal más sólido, la diputada Dany Soto Hernández presentó una iniciativa para reformar la Ley de Salud del Estado. Esta propuesta busca fortalecer la donación de órganos, tejidos y células en la región, promoviendo la solidaridad humana como un valor central en la atención pública. En el marco del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, que se conmemora este 27 de febrero, la legisladora resaltó que este acto es uno de los gestos más profundos de generosidad que puede existir.
Urgencia de una reforma en la Ley de Salud
La iniciativa, presentada por la integrante del Grupo Parlamentario del PRI, no se limita a un ajuste técnico o administrativo. El objetivo primordial es establecer mecanismos más claros y eficientes para el registro de donantes, eliminando las barreras que actualmente impiden que la voluntad de las personas se concrete. Según Soto Hernández, la donación de órganos debe ser vista como una política pública prioritaria que coloque la dignidad humana y el derecho a la salud en el centro de la acción estatal.
Mecanismos para un registro eficiente
La reforma propone optimizar los procesos legales para que el deseo de donar no se pierda entre trámites burocráticos o miedos innecesarios. Se busca consolidar una estructura que facilite la identificación de donantes potenciales y garantice que todo el proceso sea llevado a cabo bajo estándares éticos y solidarios.
Transformación cultural y sensibilización social
Uno de los pilares de esta propuesta legislativa es la educación y la sensibilización social. La diputada señaló que Durango y México aún enfrentan grandes desafíos derivados de la desinformación y la falta de una cultura sólida en la materia. La meta es generar una transformación cultural donde donar sea comprendido como el acto de compartir vida con quienes más lo necesitan para recuperar su calidad de vida.
El papel del Estado en el derecho a la salud
Para la legisladora, la responsabilidad de fomentar esta cultura no es meramente individual, sino institucional. El Estado tiene la obligación de acompañar e informar a la ciudadanía para que el desconocimiento no sea un obstáculo para el altruismo. La donación de órganos requiere que las instituciones asuman un rol activo en la sensibilización permanente de la población.
Superar las listas de espera y la desinformación
Actualmente, muchas personas permanecen en listas de espera durante meses o incluso años, viviendo entre la esperanza y la incertidumbre. Esta situación crítica, según explicó Soto Hernández, a menudo no se debe a la falta de avances en la ciencia médica, sino a la baja tasa de donación posterior al fallecimiento registrada en la entidad.
La propuesta de Dany Soto busca revertir estas estadísticas mediante el fortalecimiento de la confianza en el sistema de salud. Al profesionalizar y agilizar los procesos de trasplante, se pretende que Durango se convierta en un referente de generosidad y justicia social, garantizando que el acceso a la salud sea una realidad tangible para todos los pacientes.