La diputada Georgina Solorio García presentó una iniciativa para transformar la Ley del Seguro Social, buscando que el acceso a la salud no dependa de estructuras familiares tradicionales. La propuesta busca eliminar el requisito de convivencia obligatoria para otorgar el Seguro Social para padres, permitiendo que los progenitores reciban atención médica aunque no compartan el mismo techo con sus hijos, siempre que exista una dependencia económica comprobable.
Justicia social y bienestar familiar
De acuerdo con Solorio García, la práctica actual del IMSS de exigir que padres e hijos vivan juntos es un obstáculo que impide el ejercicio de un derecho constitucional. Al quitar esta traba administrativa, se lograría que más familias mexicanas accedan a servicios médicos, reduciendo el gasto de bolsillo en salud y fortaleciendo el bienestar familiar en todo el país, especialmente para quienes sostienen a sus padres a distancia por motivos laborales.
Realidad de los adultos mayores en México
La legisladora respaldó su propuesta con datos del INEGI, señalando que en el país residen aproximadamente 17.9 millones de personas de 60 años o más. Este sector representa el 14 por ciento de la población total, y una gran parte depende económicamente de sus hijos, aunque vivan en domicilios distintos debido a las condiciones de vida actuales que obligan a la movilidad de la fuerza trabajadora.
Brecha en la seguridad social
Cifras del CONEVAL revelan una urgencia latente: 64.7 millones de mexicanos carecen de acceso a la seguridad social. Esta estadística evidencia la necesidad de reformas que amplíen la cobertura del Seguro Social para padres, eliminando criterios que la diputada calificó como injustos y alejados de la realidad social contemporánea, donde el apoyo económico no siempre implica compartir vivienda.
Armonización con modelos de salud existentes
La iniciativa no solo busca corregir una exclusión, sino también armonizar la legislación mexicana con modelos que ya han demostrado ser funcionales. La diputada mencionó como referencia el esquema del ISSSTE, donde no se exige la convivencia como un requisito absoluto para que los ascendientes puedan ser beneficiarios, lo que facilita la protección de los adultos mayores.
Un derecho humano inalienable
A nombre del Grupo Parlamentario de Morena, Georgina Solorio enfatizó que la salud no debe ser un privilegio de unos cuantos, sino una necesidad humanitaria. El objetivo es que el Estado mexicano garantice este derecho consagrado en la Constitución, protegiendo a las familias que hoy se ven vulneradas por disposiciones burocráticas que, en lugar de proteger, excluyen a los padres de los trabajadores del sistema de salud pública.
Con esta reforma, se pretende que la seguridad social se adapte a las necesidades del México actual, garantizando que ninguna madre o padre quede desprotegido por no residir bajo el mismo techo que sus hijos asegurados.