Con el objetivo de aliviar la carga económica que enfrentan miles de familias mexicanas, el diputado Alejandro Mojica Narváez presentó una iniciativa para reformar la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR). La propuesta busca permitir la deducción de colegiaturas al 100 por ciento, abarcando desde el nivel básico hasta el posgrado.
Esta medida legislativa responde a la necesidad urgente de apoyar a quienes realizan un esfuerzo extraordinario para garantizar educación de calidad a sus hijos, eliminando las restricciones actuales que limitan el beneficio fiscal.
Justicia fiscal para las familias
El coordinador del Grupo Parlamentario del PAN destacó que las familias que optan por la educación privada ya cumplen con sus obligaciones fiscales y, adicionalmente, invierten recursos propios en la formación de capital humano. Por ello, la iniciativa plantea que la educación no debe verse como un privilegio, sino como un acto de justicia tributaria.
Mojica Narváez subrayó que el esquema actual de deducción de colegiaturas es parcial e insuficiente. El modelo vigente no reconoce el costo real de la enseñanza privada ni la importancia de gastos asociados como el transporte escolar, dejando fuera niveles estratégicos para el desarrollo del país como la educación superior y el posgrado.
Eliminación del tope máximo
Uno de los puntos clave de la reforma es la eliminación del tope máximo de deducción, que actualmente ronda los veinte mil pesos anuales. La propuesta establece que los gastos sean deducibles en su totalidad cuando sean efectuados por el contribuyente para:
Sí mismo
Su cónyuge o concubina(o)
Sus descendientes en línea recta
El único requisito indispensable será que los pagos se realicen a instituciones educativas particulares que cuenten con autorización o reconocimiento de validez oficial, conforme a lo estipulado en la Ley General de Educación.
Inversión y no gasto
Durante la sesión de la Comisión Permanente, el legislador explicó que esta iniciativa se sustenta en tres pilares fundamentales: la libertad de elección educativa sin penalización fiscal, la equidad tributaria y una visión de largo plazo.
Al impulsar la especialización y la formación avanzada mediante la deducción de colegiaturas, se fomenta la innovación y la competitividad. «El Estado debe acompañar e incentivar, no castigar», finalizó el diputado, reiterando que la educación es la mejor inversión que puede hacer una familia y el país entero.