El PRI respalda la caída de la narcodictadura de Venezuela y aseguró que este hecho representa un cambio de fondo para la región, de acuerdo con un mensaje difundido por Alejandro Moreno, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido.
El dirigente nacional del tricolor sostuvo que la detención de Nicolás Maduro es un “punto de quiebre en América Latina” y afirmó que su régimen “nunca debió existir”.
Mensaje de Alejandro Moreno
Moreno señaló, a través de sus redes sociales, que el régimen señalado como “corrupto” y “represor” habría pactado con cárteles del crimen organizado, instaurando lo que describió como una narcodictadura terrorista y comunista.
Detención como punto de quiebre
En su posicionamiento, el líder del PRI calificó a Maduro como “dictador y delincuente internacional”, y vinculó la detención con el inicio de un nuevo escenario político en la región.
Señalamientos contra el régimen de Maduro
El presidente del CEN del PRI afirmó que el régimen “destruyó a Venezuela desde dentro” y enumeró acusaciones centradas en el deterioro institucional.
Instituciones y poderes del Estado
Entre sus señalamientos, Moreno sostuvo que el régimen de Maduro:
“violó derechos humanos”
“anuló los Poderes del Estado”
“se aferró al poder aplastando al pueblo”
Democracia y libertades
El dirigente enfatizó que, a su juicio, el régimen no respetó la democracia, las libertades ni la ley, y lo presentó como un ejemplo de lo que ocurre cuando se destruyen las instituciones.
Advertencia y llamado político
Moreno consideró que lo ocurrido debe leerse como una lección para la región y para México, al asegurar que ningún gobierno que “pisotea la ley”, destruye instituciones y se aferra al poder puede sostenerse indefinidamente.
Tiempo al tiempo
En su mensaje, lanzó una advertencia directa: “Más temprano que tarde, cae. ¡Tiempo al tiempo, van a caer!”, al insistir en que ningún régimen con esas características es eterno.
Obligación moral de los pueblos
El líder del PRI sostuvo que los pueblos no solo tienen derecho, sino una “obligación moral” de tomar en sus manos el rumbo de su historia, y concluyó que las democracias se construyen con “carácter”, “dignidad”, “coraje” y la decisión de “no rendirse jamás”.