Pastelería Panamá la historia del imperio que nació en Mazatlán

Conoce la historia de Pastelería Panamá desde sus inicios en 1970 hasta contar con 57 sucursales. ¡El pay de guayaba es la estrella!

El éxito de Pastelería Panamá es un testimonio de cómo un sueño familiar puede transformar la identidad culinaria de una región. Susana Saucedo, gerente comercial del área de restaurante, relata que este gran momento que hoy es tradición comenzó en los años setenta dentro de una pequeña tienda de abarrotes llamada «El Canal de Panamá». Lo que inició como una producción discreta de pasteles para venta por rebanadas en tienditas locales, se convirtió en un fenómeno de sabor que cautivó a los mazatlecos y que, para 1976, dio paso formal a la división especializada que hoy conocemos.

De una tienda de abarrotes a 57 establecimientos

La evolución de Pastelería Panamá ha sido constante y estratégica bajo la dirección de la familia Osuna. Actualmente, la empresa opera en Mazatlán, Culiacán, Los Mochis y Guasave, sumando un total de 57 pastelerías, doce restaurantes y dos conceptos de Pan Express. Con una fuerza laboral de aproximadamente 2,500 empleados distribuidos en sus tres plazas principales, la marca se prepara para una expansión que busca atender a clientes en diversos puntos de la República Mexicana, manteniendo la esencia que los vio nacer.

El liderazgo de la familia Osuna

La transición de generación en generación ha sido clave para el crecimiento sostenido del grupo. Bajo la dirección de Luis Osuna, la empresa ha logrado formar un equipo sólido que aprende y crece en conjunto. Esta estructura familiar ha permitido que Pastelería Panamá mantenga su calidad artesanal mientras escala sus procesos para satisfacer la demanda de miles de comensales que visitan sus establecimientos diariamente en busca de una experiencia gastronómica completa.

Los favoritos del menú y la estrella de la casa

Dentro de la oferta de Pastelería Panamá, existen productos que se han vuelto indispensables para locales y turistas. La variedad se adapta a todos los antojos, desde opciones dulces hasta platillos salados:

  • El Pay de Guayaba: Considerado la estrella absoluta; se dice que no se puede visitar Mazatlán sin probarlo.

  • Delicia Francesa: Uno de los postres más consentidos por los clientes.

  • Chilaquiles y Combinaciones: Las opciones favoritas en el área de restaurante para quienes buscan un sabor tradicional.

  • Hot Cakes y Chocolate: Complementos ideales para cualquier hora del día.

Compromiso con el servicio y la calidad

Susana Saucedo destaca que el corazón de Pastelería Panamá es la atención al cliente, recibiendo a los visitantes con «todo el amor» para asegurar que su estancia en Mazatlán sea increíble. El enfoque en el detalle y la formación de personal ha permitido que la empresa no solo venda alimentos, sino que se convierta en un símbolo de bienvenida para quienes llegan al puerto sinaloense.

Futuro y expansión nacional

Desde una perspectiva imparcial, el reto para Pastelería Panamá radica en replicar su éxito regional en un mercado nacional altamente competitivo. Con una infraestructura robusta y una marca posicionada, el desarrollo de nuevos puntos de venta fuera de Sinaloa parece ser el siguiente paso lógico. La empresa continúa innovando en sus áreas de restaurante y pastelería, asegurando que, sin importar el crecimiento, el sabor que inició en aquella tienda de abarrotes de los setenta permanezca intacto para las futuras generaciones.

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