El rostro de la asistencia social en Durango está cambiando gracias a una estrategia de territorio y no de escritorio. Bajo el liderazgo de Marisol Rosso Rivera, el DIF Estatal ha comenzado a llevar apoyos alimentarios y servicios especializados a comunidades donde históricamente estos programas nunca habían llegado. Siguiendo la visión del gobernador Esteban Villegas, esta iniciativa busca romper las barreras de la distancia para atender de frente las necesidades de las familias duranguenses, garantizando que el bienestar llegue a cada rincón del estado, sin importar qué tan pequeño o lejano sea el poblado.
Un modelo de atención casa por casa
Durante una intensa gira de trabajo por las localidades de Santa Cruz del Río, Calera y 5 de Mayo, la presidenta del organismo, Marisol Rosso, enfatizó que para el DIF Estatal no existen comunidades pequeñas. El nuevo modelo de atención se basa en recorridos directos que evitan que los ciudadanos tengan que trasladarse largas distancias para acceder a beneficios básicos. Al caminar por las calles y visitar los hogares, el equipo estatal logra identificar de viva voz las carencias más urgentes, entregando desde despensas hasta implementos de movilidad y atención médica especializada.
Servicios directos en zonas rurales
Este despliegue en territorio permite que el DIF Estatal Durango ofrezca una cartera de soluciones reales adaptadas a la vida en el campo. Entre los servicios y apoyos que se están entregando de manera personalizada destacan:
Apoyos alimentarios: Kits de nutrición para familias en situación de vulnerabilidad.
Salud bucal: Seguimiento a programas de atención dental integral.
Aparatos funcionales: Entrega de bastones y equipo para personas con discapacidad.
Acompañamiento humano: Escucha activa para canalizar gestiones de salud y vivienda.
Historias que transforman la asistencia social
La cercanía del equipo gubernamental ha generado una respuesta positiva entre los habitantes, quienes ven en estas visitas una sorpresa que cambia su realidad inmediata. La señora Amanda Sánchez, habitante de una de las comunidades beneficiadas, expresó su gratitud al señalar que es la primera vez que reciben atención directa en la puerta de su casa. Este trato amable y humano por parte de Marisol Rosso y su equipo refuerza la confianza de la ciudadanía en las instituciones, demostrando que el gobierno estatal tiene «sus ojos puestos» en quienes más lo necesitan.
Compromiso con la calidad de vida familiar
El objetivo final de estos recorridos es consolidar un gobierno sensible y presente en el territorio. Al conocer de primera mano las historias de las comunidades rurales, el DIF Estatal Durango puede ajustar sus programas para que sean más eficientes y humanos. Esta labor no solo mejora la nutrición o la salud física, sino que fortalece el tejido social al brindar seguridad y acompañamiento a los adultos mayores y jefas de familia que anteriormente se sentían olvidadas por el sistema de asistencia pública.
Un DIF Estatal más humano y cercano
Finalmente, la presidenta del DIF reiteró que el compromiso es seguir recorriendo cada localidad para que nadie se quede sin acceso a los programas sociales. Las jornadas en Santa Cruz del Río y poblados vecinos son solo el inicio de una cobertura total que busca dignificar la vida en el campo duranguense. Con soluciones reales y una presencia constante en el territorio, Marisol Rosso consolida un modelo de gestión que prioriza el contacto directo y el bienestar de las familias por encima de cualquier trámite burocrático.