Javier Güémez exige recuperar el ADN Guerrero en Santos

Javier Güémez analiza la crisis de Santos Laguna y la urgencia de recuperar el ADN Guerrero antes de enfrentar a Querétaro en el Clausura.

La preparación de los albiverdes para la fecha 7 del Torneo Clausura 2026 ha entrado en su fase más crítica. En medio de un escenario donde el equipo presume intensidad en los entrenamientos pero carece de puntos en la tabla, el mediocampista Javier Güémez ha salido a dar la cara para hablar sobre la implementación del ADN Guerrero, un concepto que hasta ahora parece más un discurso que una realidad en el terreno de juego. Los Guerreros entrenarán este jueves en el Territorio Santos Modelo antes de viajar a Querétaro, con la presión de obtener un resultado que valide el trabajo del Cuerpo Técnico.

Resultados ausentes y una identidad en duda

A pesar de que Güémez afirma que el primer equipo entrena con mucha intensidad, el propio jugador reconoce que la sensación de bienestar es incompleta. La falta de victorias ha generado un sentimiento de revancha en el plantel, pues la recuperación de la confianza en zonas defensivas y ofensivas no ha sido suficiente para sumar de a tres.

Intensidad que no se refleja en el marcador

Para el mediocampista, es primordial que la intensidad pase «desde el habla hacia las piernas». Sin embargo, la atención en todo momento sigue siendo la asignatura pendiente de un equipo que se desmorona en instantes clave de los partidos.

Los errores fortuitos que hunden al equipo

Güémez recordó el reciente compromiso ante León, donde el equipo permitió dos goles que calificó como «muy fortuitos». Aunque destaca que el conjunto no bajó los brazos y mantuvo la posesión del balón, la realidad es que el dominio estadístico no se ha traducido en solidez defensiva, poniendo en entredicho la capacidad de reacción del grupo ante la adversidad.

El experimento de Omar Tapia ante el abismo

La actual gestión busca solidificar el sello del ADN Guerrero, una identidad que el estratega Omar Tapia intenta imprimir en sus dirigidos. Esta filosofía no solo requiere de esfuerzo físico, sino de una estructura táctica que deje de conceder facilidades al rival y que sea efectiva en las finalizaciones.

La urgencia de prolongar los lapsos positivos

El aspecto mental se ha vuelto el refugio de los jugadores ante la crisis. Güémez apeló al «chip» de los futbolistas para intentar que los buenos momentos que tienen durante los partidos dejen de ser simples lapsos y se prolonguen durante los 90 minutos. Si el equipo no logra sostener esa concentración mental en su visita a Querétaro, el discurso de la identidad y el orgullo seguirá siendo insuficiente para rescatar una temporada que empieza a escaparse de las manos.

Compartir Nota:

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram

Tabla de contenidos