Como parte de la política educativa impulsada por el gobernador Esteban Villegas Villarreal, la Secretaría de Educación del Estado de Durango (SEED) refuerza el programa Rescatando los valores cívicos en escuelas de la Comarca Lagunera. Esta estrategia tiene como objetivo consolidar prácticas formativas que impacten directamente en la conducta diaria de las niñas y los niños, promoviendo hábitos positivos que trasciendan el entorno académico y se reflejen en la sociedad.
Fernando Ulises Adame de León, subsecretario de Educación en la región, señaló que esta iniciativa no busca solo el aprendizaje teórico, sino la aplicación constante de principios fundamentales para la convivencia humana.
Impulso a la formación integral desde las aulas
El programa se enfoca en rescatar pilares básicos que se han practicado históricamente en la educación mexicana. El fortalecimiento de los valores cívicos en escuelas permite que los alumnos desarrollen un sentido de pertenencia y respeto hacia su entorno. Los ejes rectores que se promueven de manera constante incluyen:
Respeto y cortesía hacia los demás.
Responsabilidad en las tareas asignadas.
Puntualidad como hábito de disciplina.
Higiene personal y orden en el espacio de trabajo.
La familia como eje del programa educativo
Uno de los pilares de este proyecto es la estrecha colaboración entre las instituciones y el hogar. Para que los valores cívicos en escuelas sean efectivos, se requiere una coherencia total entre lo que el docente enseña y lo que el estudiante vive con su familia.
Sintonía entre padres y docentes
Cuando madres, padres y maestros trabajan bajo los mismos criterios, las conductas positivas se vuelven permanentes. La familia es reconocida como el primer referente de conducta, por lo que su participación es indispensable para que los hábitos de saludo, despedida y organización del tiempo se conviertan en una realidad cotidiana para los infantes.
Presentación en la Primaria Justo Sierra de Lerdo
Las instalaciones de la Escuela Primaria Justo Sierra, en Ciudad Lerdo, fueron sede de la presentación oficial de estas dinámicas. Durante el evento, se mostró cómo se incentiva el uso responsable del tiempo y el cuidado de los espacios comunes. Estas acciones contribuyen a generar entornos escolares más colaborativos, donde la resolución respetuosa de conflictos sea la norma y no la excepción.
Prácticas diarias para una convivencia armónica
El programa promueve que los alumnos realicen acciones sencillas pero significativas. Desde el cuidado de la presentación escolar hasta el mantenimiento del orden en las áreas de juego, cada detalle suma al desarrollo de una cultura de paz y legalidad dentro de los planteles de la zona metropolitana.
Inversión social de largo alcance
Ulises Adame de León subrayó que educar bajo este esquema desde edades tempranas es una inversión social fundamental. El objetivo final es formar ciudadanos conscientes, solidarios e incluyentes que coloquen a Durango como un ejemplo de civismo a nivel nacional. La educación, en este sentido, va mucho más allá de los contenidos académicos tradicionales; se trata de construir la base de las comunidades del mañana.