El Congreso del Estado de Durango llevó hasta Gómez Palacio un ejercicio que está dando mucho de qué hablar: el Foro Estatal de Consulta en materia de Discapacidad. No fue un evento más de discursos políticos; aquí se trató de escuchar, dialogar y dar voz a quienes muchas veces son ignorados en la construcción de leyes.
La idea central fue simple pero poderosa: crear un marco normativo incluyente y respetuoso de los derechos humanos, tomando en cuenta directamente a las personas con discapacidad.
Voces que cuentan
La diputada Cynthia Mont Hernández Quiñones, presidenta de la Comisión de Atención a Personas con Discapacidad, fue clara:
“Venimos a escuchar, no a imponer. Este foro nace de una convicción profunda y responde a un compromiso ético con la inclusión”.
Durante la jornada, se revisaron 15 iniciativas legislativas distribuidas en cuatro grandes temas que marcan la agenda actual del movimiento por la inclusión. Entre los puntos más llamativos se habló de:
Incorporar la figura del maestro sombra en aulas.
Capacitación docente en metodologías inclusivas.
Garantizar el aprendizaje de lengua de señas mexicana.
Reconocer el derecho de las personas con discapacidad a ser jurado en juicios.
Eliminar expresiones discriminatorias en la ley.
Un foro accesible
Este espacio no se improvisó: se cuidaron todos los detalles para garantizar accesibilidad. Hubo intérpretes de lengua de señas, áreas para movilidad reducida, y todas las participaciones se recopilaron en archivos digitales, incluso las enviadas por internet.
La inclusión no solo se habló, se practicó.
Reconocimiento social
El presidente del Consejo para el Desarrollo de Personas con Discapacidad de la Región Laguna, Fernando García de la Vega, lo dijo con emoción:
“Hoy las personas con discapacidad tenemos voz en el Congreso del Estado”.
Su frase encendió aplausos y dejó en claro que este foro no fue un simulacro político, sino un paso real hacia una sociedad más justa.
Lo que dijeron los diputados
Varios legisladores aprovecharon para dejar claro que la inclusión ya no puede esperar:
Alejandro Mata: urgió a mejorar la educación incluyente y a resolver el grave problema del transporte en la Comarca Lagunera, donde no existe ni un solo autobús con rampas.
Gaby Vázquez Chacón: reafirmó que las leyes deben aplicarse de verdad, no ser “letra muerta”.
Nadia Milán Ramírez: pidió a todos ponerse “en los zapatos de las personas con discapacidad” para legislar con empatía.
Ana María Durón y Flora Leal: coincidieron en que la participación de la ciudadanía y el DIF estatal y municipal es clave para diseñar políticas públicas que impacten la vida real.
Hacia un marco normativo incluyente
Este foro no solo generó debate, también abrió la puerta a un informe vinculante, es decir, un documento oficial con propuestas y demandas que tendrán que reflejarse en el trabajo legislativo.
Se trata de un paso estratégico: no más leyes diseñadas desde escritorios lejanos, ahora las personas con discapacidad son parte activa de la agenda política.
Un cambio cultural
Más allá de las iniciativas, lo que se vivió en Gómez Palacio tiene un significado profundo: romper con el paradigma asistencialista y avanzar hacia un modelo donde la discapacidad no sea vista como limitante, sino como parte de la diversidad social.
Este cambio cultural implica:
Ver la educación inclusiva como un derecho, no un favor.
Entender la movilidad urbana como requisito de igualdad.
Reconocer que la participación política también incluye a las personas con discapacidad.
Impacto en la Comarca Lagunera
El foro también dejó ver la realidad de la región: transporte público sin accesibilidad, escuelas que aún no cuentan con recursos para inclusión y un marco legal que necesita modernizarse.
Sin embargo, el hecho de que las voces de este sector sean escuchadas directamente por legisladores abre una ventana de esperanza.