La Feria Navideña de Durango cerró con un saldo positivo al recibir a más de 900 mil visitantes durante su edición 2025. Este evento, que forma parte de los esfuerzos del gobernador Esteban Villegas Villarreal para promover la cultura y la recreación, no solo fortaleció las tradiciones locales, sino que también dejó beneficios económicos directos tanto para las familias como para los comerciantes de la región.
Una experiencia familiar para todos
La feria se consolidó como un espacio de convivencia familiar. Alicia Arreola, residente de la colonia Valle del Sur, expresó su satisfacción tras su primera visita, destacando las diversas actividades disponibles: “Estamos pasando por una situación difícil y esto nos sirve a todos”, comentó, refiriéndose al entretenimiento y la diversión que la feria ofreció a sus nietos. Entre los atractivos que disfrutaron los asistentes se encontraron el concurso de pesca, la pista de hielo, los Go Karts y la granja interactiva.
Espacios pensados para los más pequeños
Gerardo Serrano, padre de familia, subrayó que la feria proporcionó espacios pensados especialmente para niños, lo que permitió disfrutar de actividades gratuitas como los paseos en Go Karts y los juegos en la pista de hielo. «Son momentos para pasar en familia; es excelente que haya atractivos gratuitos para ellos», destacó.
Un evento que fortalece las tradiciones
Durante su visita al evento, Alejandro Ortega Rivera, de la colonia Santa Fe, expresó su aprecio por la organización de la feria y la entrega de rosca y chocolate en el Día de Reyes. “Es familiar, está bien estructurado y muy a gusto”, afirmó, agradeciendo la preservación de las tradiciones y la cercanía con la ciudadanía.
La entrega de aguinaldos y juguetes también fue un momento de alegría para muchas familias, especialmente para María Antonia Silva Quiñones, quien recibió un paquete alimentario y una cobija. “Nos parece muy bien que sigan viniendo y que no nos abandonen”, dijo, resaltando la importancia de estos apoyos.
Impacto económico positivo para los comerciantes
La feria no solo benefició a las familias, sino que también tuvo un gran impacto económico. Israel Roldán Martínez, comerciante de Texcoco, Estado de México, reconoció la alta afluencia de público y la magnitud del evento, destacando que las ediciones anteriores fueron superadas en cuanto a visitantes. “Qué bonito que no se pierdan las tradiciones”, expresó, agradeciendo la promoción de eventos que benefician a la economía local.