La preparación de Santos Laguna rumbo a la Jornada 5 ha destapado una «novedad» que expone la falta de transparencia en la comunicación del club. Finalmente, Lucas Di Yorio reaparece en las prácticas al parejo de sus compañeros, poniendo fin a una ausencia de la que la institución nunca ofreció un parte médico oficial ni detalles sobre la supuesta lesión que lo marginó.
Sin explicaciones previas y tras un hermetismo absoluto, el atacante argentino se integró esta mañana a la sesión en el Territorio Santos Modelo. La directiva y el cuerpo médico optaron por el silencio durante su baja, dejando a la afición y a la prensa en la incertidumbre sobre el estado real de uno de sus refuerzos, quien ahora, mágicamente, parece estar listo para ser considerado por Francisco Rodríguez.
Acevedo y la urgencia de resultados
Por otro lado, el guardameta Carlos Acevedo realizó trabajo en cancha, intentando ponerse a punto. Sin embargo, más allá de los nombres propios, la realidad del equipo exige mucho más que presencias en los entrenamientos.
Bajo la supervisión de Francisco Rodríguez, el plantel realizó trabajos tácticos enfocados en el funcionamiento colectivo, un aspecto que ha dejado mucho que desear en el arranque del torneo. La «intensidad» reportada en las prácticas de poco servirá si el equipo vuelve a mostrar las carencias defensivas y la falta de contundencia que lo han caracterizado. Enfrentar a Tigres en «El Volcán» no permite márgenes de error ni experimentos.
Una semana corta para corregir el rumbo
El tiempo apremia y las excusas se agotan. Los Guerreros continuarán entrenando miércoles y jueves por la mañana, con la obligación de mostrar una cara distinta a la de semanas anteriores.
La logística indica que el equipo viajará a Monterrey el jueves por la tarde. El viernes a las 19:00 horas, en el Estadio Universitario, se verá si la reaparición de Di Yorio y el trabajo semanal son suficientes para competir, o si el silencio institucional solo servía para ocultar más problemas en la planeación deportiva.