La Presidenta del CDE del PRI, Dany Soto, lanzó una fuerte advertencia sobre las implicaciones que tendría la implementación de la Reforma Electoral y el denominado Plan B en el país. Según la dirigente y legisladora, estas propuestas del Gobierno Federal no buscan una optimización real de las finanzas públicas, sino que representan un intento de concentración del poder que vulnera directamente la autonomía de los estados, municipios e instituciones democráticas.
El argumento del ahorro como discurso manipulador
Para la líder priista, justificar la Reforma Electoral bajo la bandera de la austeridad es una estrategia engañosa. Soto calificó esta narrativa como un discurso manipulador, argumentando que existen áreas críticas donde el ahorro sería verdaderamente significativo, tales como los grandes proyectos federales o un combate frontal a la corrupción.
Comparativa de recursos y corrupción
La legisladora expresó que los ahorros planteados en la propuesta son mínimos en comparación con lo que el país podría recuperar si se priorizara la transparencia en otros rubros. En sus palabras, no se trata de un tema presupuestal, sino de un intento de control político sobre las estructuras que garantizan la equidad en las contiendas.
Riesgo de retroceso democrático
Soto subrayó que debilitar a las autoridades encargadas de los comicios es avanzar hacia un modelo de mando único. Este escenario, asegura, debilitaría las instituciones electorales y devolvería a México a contextos políticos del pasado que ya se consideraban superados por la sociedad civil.
Herramientas políticas y la revocación de mandato
Otro punto crítico señalado por la diputada es el uso de la revocación de mandato. Soto cuestionó la naturaleza de esta figura, sugiriendo que podría desvirtuarse para convertirse en una herramienta político-electoral. El temor radica en que estas estrategias se utilicen en los próximos procesos para beneficiar a actores específicos mediante la imagen presidencial.
Defensa de la autonomía institucional
Ante este panorama, la dirigente reafirmó que su partido mantendrá una postura firme en la defensa del equilibrio de poderes. La batalla política se centrará en proteger la fuerza de las instituciones para evitar que todo el control administrativo y operativo se gestione exclusivamente desde el gobierno federal.
Finalmente, el posicionamiento de Dany Soto deja claro que la oposición ve en esta Reforma Electoral un desafío estructural para el futuro de los procesos democráticos en México, asegurando que darán la batalla de cara a las siguientes etapas electorales en el país.