La crisis en Santos Laguna ha llegado a un punto de quiebre que obligó a la cúpula de Orlegi Sports a dar la cara ante una afición herida. En una conferencia de prensa cargada de autocrítica en el Auditorio Orlegi del TSM, Alejandro Irarragorri Gutiérrez y Alejandro Irarragorri Kalb admitieron que la institución atraviesa una debacle profunda, marcada por la pérdida de valores y resultados mediocres que han sumido al equipo en la medianía.
Irarragorri admite su responsabilidad en la debacle
Alejandro Irarragorri Gutiérrez, Presidente del Consejo de Administración de Orlegi Sports, no utilizó rodeos para calificar el momento actual como una de las crisis más graves en 20 años. Reconoció que el sentimiento de sufrimiento de la afición es compartido y que la institución ha caído en un estado de conformismo que no representa la cultura de lucha de la región.
La perdida de identidad en el TSM
Según el directivo, la crisis en Santos Laguna comenzó hace tres años y medio, cuando se fracturó la conexión con la esencia del club. Irarragorri asumió personalmente la responsabilidad institucional, admitiendo que diversos retos corporativos, profesionales y familiares en los últimos cuatro años lo distrajeron de entender la gravedad de lo que sucedía dentro de la organización.
Caida de cabezas Braulio y Francisco Rodriguez fuera
El anuncio más contundente de la mañana fue la limpia en la estructura deportiva. Alejandro Irarragorri Kalb, Presidente del Club Santos Laguna, informó que, tras los pobres resultados y la falta de evolución del proyecto, se tomó la decisión de relevar de sus cargos a Braulio Rodríguez, como Director de Gestión Deportiva, y a Francisco Rodríguez Vílchez, quien deja de ser el Director Técnico del primer equipo.
Omar Tapia asume el interinato de emergencia
Ante la urgencia de enderezar el camino en esta crisis en Santos Laguna, la directiva apuesta por un hombre de casa. Omar Tapia, formado en Barcelona y con experiencia en la Selección Nacional, asumirá la dirección técnica de forma interina durante los próximos once partidos. La apuesta busca recuperar la mística perdida con alguien que conoce las entrañas del club.
Un vestidor señalado por la directiva
Irarragorri Kalb enfatizó que se ha realizado una renovación del 65% del plantel, pero los cambios no han sido suficientes. En una charla directa con los capitanes, se les exigió asumir la responsabilidad del momento. La advertencia es clara: el equipo cuenta con buenos jugadores individuales, pero carece de un espíritu colectivo, y quien no esté dispuesto a luchar por la región no tiene cabida en esta nueva etapa que busca desterrar la tibieza.