El Congreso del Estado aprobó por unanimidad una reforma constitucional histórica que fortalece la igualdad sustantiva y garantiza el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. Esta reforma, resultado de un proceso de colaboración entre todas las representaciones políticas del Congreso, establece la perspectiva de género como eje transformador en las relaciones de opresión, desigualdad y violencia que históricamente han afectado a diversos sectores de la sociedad.
Con la aprobación de estas reformas, Durango da un paso firme hacia la igualdad de derechos para todas las personas, independientemente de su sexo, género, identidad sexual o características sexuales.
Un proceso de consenso y colaboración
Esta reforma es fruto de cinco iniciativas presentadas por diversos grupos políticos del Congreso del Estado, las cuales fueron analizadas y debatidas por la Comisión de Puntos Constitucionales. El resultado refleja un amplio consenso y una visión compartida a favor de los derechos humanos y la inclusión social.
Al hacer uso de la tribuna, la diputada Delia Enríquez Arriaga destacó la importancia de la reforma, señalando que este cambio constitucional fortalece el Estado de derecho y reafirma el compromiso de Durango con los derechos humanos del pueblo. «Muchas luchas históricas como la de las mujeres, que se movilizaron para el reconocimiento de sus derechos políticos, para el voto y hasta las marchas del 8M contra la violencia, se consolidan aquí», expresó Enríquez Arriaga, añadiendo que esta reforma le pone obligaciones al Estado para garantizar la igualdad.
Promoviendo la igualdad sustantiva en todos los ámbitos
Entre los puntos más destacados de la reforma, resalta que el Estado promoverá, respetará y garantizará el derecho a la igualdad sustantiva en diversas áreas clave, como educación, trabajo, política, economía y sociedad. La reforma también establece que todas las personas tienen derecho a la igualdad de remuneración por trabajo igual, sin distinción de sexo, género o nacionalidad, y establece mecanismos para reducir y erradicar la brecha salarial de género.
Derecho de las mujeres a una vida libre de violencia
Además, la reforma subraya el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia, comprometiendo al Estado y a los municipios a ejercer sus funciones bajo la perspectiva de género y el respeto pleno a los derechos humanos. Esta reforma no solo busca garantizar la igualdad de oportunidades, sino también eliminar las barreras estructurales que perpetúan la violencia y la discriminación en diversos sectores.
Un paso hacia la paridad de género en el gobierno
Otro de los puntos más relevantes de esta reforma es que, en materia de seguridad pública y administración pública, los nombramientos de las personas titulares en los cargos del gobierno estatal y municipal deberán observar el principio de paridad de género. Las leyes también deberán definir modalidades específicas para garantizar que tanto hombres como mujeres tengan las mismas oportunidades de acceder a cargos de toma de decisiones dentro de la administración pública.
Fortalecimiento de la gobernanza y la inclusión social
El secretario del Congreso, Bernabé Aguilar Carrillo, subrayó que la reforma también es el resultado de las luchas de las diversidades que han exigido no ser discriminadas ni invisibilizadas. «Es fruto de la visión de todas las fuerzas políticas que representan la voluntad popular y que responde a la realidad que se vive en las calles, en la vida cotidiana y en las instituciones», comentó Aguilar.
El impacto de la reforma en la sociedad duranguense
La reforma es un paso significativo hacia la construcción de una sociedad más justa e inclusiva, donde todos los ciudadanos puedan ejercer sus derechos sin distinción de género. Esta medida no solo promueve la igualdad de oportunidades, sino también la construcción de un futuro en el que las generaciones venideras crezcan en un entorno de respeto y equidad.