Con la finalidad de garantizar condiciones dignas para las alumnas, el Congreso del Estado aprobó modificaciones estructurales a la Ley de Educación vigentes en la entidad. A partir de este decreto, las jóvenes podrán gozar de un permiso por menstruación dolorosa o incapacitante dentro de sus planteles, marcando un precedente en la protección de los derechos de las mujeres.
Derechos de salud menstrual en las aulas
La reforma aprobada por los legisladores busca dar una respuesta formal a una problemática que afectaba el desempeño de miles de jóvenes.
El ausentismo invisibilizado en Durango
Al razonar su voto a favor de la iniciativa, la diputada Delia Enríquez Arriaga destacó desde la tribuna que la medida responde a una realidad invisibilizada durante generaciones.
Declaraciones de la diputada local
La legisladora Delia Enríquez Arriaga afirmó de manera contundente que atender una necesidad fisiológica no es otorgar privilegios, sino garantizar derechos fundamentales. Explicó que normalizar el dolor severo no hace justa la realidad de las aulas, por lo que el permiso por menstruación busca solucionar casos específicos de salud menstrual sin que las estudiantes se vean perjudicadas en sus calificaciones o en su avance escolar regular.
Continuidad de estudios por embarazo y lactancia
El paquete de reformas aprobado por el Poder Legislativo estatal también contempla esquemas de protección para la maternidad en el entorno universitario y escolar.
La nueva legislación obliga a las instituciones educativas a facilitar de manera directa la permanencia de las alumnas en caso de embarazo, extendiendo estas facilidades de horario y asistencia durante todo el periodo de lactancia. Con esto, se busca eliminar de tajo los obstáculos normativos que obligaban a las mujeres a elegir entre cuidar su salud o continuar con su preparación profesional.
Igualdad de oportunidades en la educación
La incorporación de una perspectiva integral de bienestar físico contribuye a generar un entorno social mucho más equitativo.
Enríquez Arriaga puntualizó que, más allá de las naturales diferencias políticas de los grupos parlamentarios, la propuesta legislativa coloca en el centro la dignidad humana de la comunidad estudiantil. Con estas modificaciones legislativas, las autoridades duranguenses buscan construir instituciones educativas más humanas y sensibles ante las condiciones de las jóvenes del estado.