La administración municipal enfrenta un serio reto financiero luego de que la CONADE reclama a Mapimí la devolución inmediata de recursos federales. La alcaldesa Marina De Llano Marín confirmó la recepción de una notificación oficial exigiendo el reintegro de casi cinco millones de pesos correspondientes a proyectos no ejecutados en el pasado.
Esta situación deriva de irregularidades detectadas en el ejercicio fiscal de 2013. Según la información proporcionada por la edil, el dinero fue recibido por el gobierno de aquel entonces, pero las obras deportivas prometidas nunca se construyeron ni se comprobaron.
Devolución por obras fantasmas
El monto exacto que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte exige asciende a cuatro millones 900 mil pesos. Estos fondos estaban etiquetados específicamente para la construcción de canchas deportivas en el municipio.
De Llano Marín explicó que la dependencia federal ha sido clara en su requerimiento: al no existir comprobación del gasto ni evidencia física de la infraestructura, se solicita el reembolso total.
La alcaldesa detalló que el problema radica en que, aunque el recurso ingresó a las arcas municipales hace más de una década, no se aplicó para el fin establecido, generando un pasivo que hoy CONADE reclama a Mapimí con urgencia.
Riesgo de congelamiento de cuentas
La preocupación principal de la actual administración no es solo la deuda heredada, sino las repercusiones legales y administrativas inmediatas. La presidenta municipal advirtió que existe un riesgo latente de que se congelen las cuentas municipales si no se atiende este requerimiento.
Esta medida afectaría la operatividad del Ayuntamiento, limitando su capacidad para cubrir gastos corrientes y servicios públicos, a pesar de que el desfalco ocurrió en una gestión anterior.
Atención a deudas heredadas
Ante este escenario, De Llano Marín aseguró que harán todo lo posible para evitar afectaciones financieras mayores. Destacó que su gobierno está trabajando en sanear las finanzas, citando como ejemplo el cumplimiento en los pagos a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde se cubren tanto los adeudos pasados como el consumo actual.
El gobierno municipal dará seguimiento puntual al caso para deslindar responsabilidades por el uso indebido de estos recursos públicos, mientras busca estrategias para resolver la exigencia que la CONADE reclama a Mapimí sin paralizar al municipio.