El diputado Alejandro Mata Valadez presentó una iniciativa para reformar la Constitución Política del Estado de Durango con el fin de saldar la deuda histórica con los pueblos originarios. El integrante del Grupo Parlamentario de Morena busca fortalecer el reconocimiento jurídico y social de estas comunidades, otorgándoles herramientas reales de participación en la vida pública. Esta propuesta legislativa es vista como una oportunidad para transformar la relación entre el Estado y sus raíces indígenas de manera permanente.
Reforma constitucional para la inclusión social
La iniciativa plantea cambios profundos en la Carta Magna local para establecer definiciones precisas sobre lo que constituye un pueblo originario y una etnia. El objetivo es que la ley no solo los mencione, sino que amplíe su reconocimiento constitucional para garantizar que sus derechos sean respetados de manera efectiva en todos los niveles de gobierno, asegurando un marco legal que proteja su identidad y costumbres.
Hacia una mayor autonomía política
Uno de los pilares de la propuesta de Alejandro Mata es fortalecer la representación política de estas comunidades en el estado. Se busca avanzar hacia mecanismos que permitan a los pueblos originarios tener una voz directa en las decisiones públicas que impactan su entorno. Esto incluye la posibilidad de administrar recursos propios y ejercer una mayor autodeterminación en el diseño de políticas de desarrollo, permitiendo que las comunidades gestionen su propio progreso de acuerdo a sus necesidades.
Presencia indígena en el estado de Durango
Actualmente, Durango cuenta con una población de alrededor de 47 mil personas pertenecientes a diversas etnias y comunidades. La mayor concentración de habitantes de los pueblos originarios se localiza en municipios estratégicos como El Mezquital, Pueblo Nuevo, Ocampo y Guanaceví. Estas regiones son el foco principal de las acciones legislativas que buscan proteger su cultura y mejorar su bienestar social de manera inmediata.
El legislador recordó que las comunidades indígenas han sido pieza fundamental en la construcción de la identidad nacional. Desde la Independencia hasta los movimientos sociales contemporáneos, su lucha ha marcado el rumbo del país. Por ello, reconocer su papel histórico es un paso necesario para avanzar hacia un Durango más justo y plural, donde la diversidad sea valorada como un activo social y no como una barrera.
Finalmente, Mata Valadez enfatizó que es vital trabajar de la mano con los pueblos que continúan presentes para evitar que sus derechos sigan siendo vulnerados. El fortalecimiento de su presencia en la vida pública no es solo una cuestión de leyes, sino un acto de justicia social para quienes han defendido sus tradiciones a pesar de las adversidades históricas que han enfrentado.