Lala convirtió una costumbre presente en millones de hogares mexicanos en una nueva propuesta de innovación con el lanzamiento de “Aquí se guarda”, una edición especial de sus envases de Crema Lala de 400 g y 900 g que reconoce la práctica de reutilizar el bote después de terminar el producto.
Un envase que cuenta una nueva historia
La tradición del bote de crema llega al empaque
Durante generaciones, las familias mexicanas han encontrado nuevos usos para el recipiente de crema, utilizándolo para guardar frijoles, salsas, arroz, guisados y otros alimentos dentro del refrigerador.
Esta práctica cotidiana inspiró a Crema Lala para incorporar un espacio especial en sus envases, donde los consumidores puedan escribir qué contiene el recipiente después de iniciar una nueva etapa en el hogar.
“Aquí se guarda” celebra la creatividad mexicana
Una costumbre convertida en innovación
La iniciativa forma parte de la plataforma “Échale un poquito más”, con la que la marca busca reconocer aquellas formas únicas en que los consumidores mexicanos adaptan y aprovechan los productos que forman parte de su vida diaria.
Nadia Morales, Gerente Corporativa de Quesos y Cremas en Grupo Lala, señaló que la propuesta surgió al observar cómo las personas utilizan realmente sus productos y cómo el bote de crema se convirtió en un elemento habitual de las cocinas mexicanas.
Una edición especial que conecta con consumidores
La conversación llegó a redes sociales
El lanzamiento generó identificación entre consumidores, quienes compartieron experiencias relacionadas con la reutilización del clásico bote de crema y celebraron que una marca reconociera esta práctica familiar.
Alejandra Castro, Gerente de Quesos y Crema en Grupo Lala, destacó que la innovación también puede surgir de observar hábitos existentes y darles un nuevo significado dentro del producto.
Con “Aquí se guarda”, Lala transforma una tradición cotidiana en una experiencia de empaque que reconoce el ingenio mexicano y la manera en que las familias encuentran nuevas formas de aprovechar lo que tienen en casa.