Con el objetivo de proteger los recursos forestales y atender de forma oportuna la contingencia ambiental, el Gobierno del Estado de Durango y la CONAFOR coordinan acciones contra el insecto descortezador. Actualmente se reportan 2,985 hectáreas afectadas específicamente por este organismo en la entidad, lo que ha detonado un plan de respuesta urgente para reducir daños y fortalecer la sanidad en los bosques duranguenses.
Plan de contingencia para los bosques
El gobernador Esteban Villegas Villarreal y el director general de la CONAFOR, Sergio Graf Montero, establecieron acuerdos estratégicos para implementar un plan técnico de atención inmediata. Desde el pasado 10 de abril, autoridades de los tres órdenes de gobierno han sostenido reuniones para definir estrategias en ocho municipios prioritarios con el apoyo de especialistas en conservación.
Municipios con atención prioritaria
La estrategia sanitaria se enfoca en zonas críticas donde la presencia del insecto descortezador representa un riesgo para la estabilidad del ecosistema. Los municipios integrados en este esquema de protección son:
Mezquital y Pueblo Nuevo.
Durango y San Dimas.
Santiago Papasquiaro y Tepehuanes.
Guanaceví y Canatlán.
Gestión de recursos y validación
La secretaria de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Claudia Hernández Espino, explicó que esta coordinación permitirá gestionar recursos extraordinarios para mejorar los mecanismos de atención en campo. Se prevé que durante los primeros días de mayo quede lista la propuesta para su validación oficial por parte de la federación, lo que reforzará la capacidad operativa institucional.
Brigadas especializadas y monitoreo
Como parte de esta nueva etapa de protección, el Gobierno del Estado opera dos brigadas especializadas en sanidad forestal que coadyuvan con la federación, un recurso que no existía en administraciones anteriores. Estas unidades realizan un monitoreo permanente para detectar a tiempo cualquier avance de la plaga y proteger la masa forestal.
Tecnología y capacitación al productor
Para combatir de frente al insecto descortezador, se han implementado herramientas técnicas y biotecnológicas en las comunidades forestales. Las acciones clave incluyen:
Entrega de feromonas y trampas para la detección oportuna.
Capacitación técnica constante a los productores de la región.
Sesiones del Comité Técnico de Protección y Conservación Forestal para alinear esfuerzos institucionales y académicos.
Actualmente, el reporte técnico indica un total de 3,541 hectáreas afectadas por diversas plagas forestales en Durango, resaltando que la gran mayoría de la superficie dañada corresponde al insecto descortezador.