La diputada Delia Enríquez Arriaga presentó una iniciativa trascendental para reformar la Ley de las Mujeres para una Vida Sin Violencia en el Estado. El objetivo central es que la violencia en el noviazgo sea reconocida legalmente como una modalidad que impacta, de manera alarmante, a las adolescentes y jóvenes de la región.
Urgencia de un marco legal para jóvenes
Esta propuesta busca garantizar la protección legal de las mujeres que atraviesan situaciones críticas en sus relaciones, diferenciándolas claramente de figuras jurídicas como el matrimonio o el concubinato. Al reconocer formalmente la violencia en el noviazgo, se pretende cerrar un vacío legal que ha invisibilizado el sufrimiento de miles de mujeres desde las etapas más tempranas de su vida afectiva.
Estadísticas de alerta en relaciones afectivas
Durante la exposición de motivos, la legisladora del Grupo Parlamentario de Morena señaló que siete de cada 10 jóvenes han experimentado alguna forma de agresión en sus vínculos sentimentales. Estas cifras evidencian que la problemática suele iniciar en la juventud, lo que hace indispensable contar con herramientas legislativas y estrategias de prevención eficaces para frenar el ciclo de abuso.
Identificación de conductas de control
Enríquez Arriaga hizo hincapié en que la violencia en el noviazgo no siempre deja huellas físicas inmediatas, manifestándose a través de conductas de riesgo como:
Celos disfrazados de amor
Control excesivo
Aislamiento social
Estas señales suelen escalar gradualmente hacia formas más graves de agresión, generando miedo, dolor y vulnerando la integridad de las víctimas.
Hacia políticas públicas de prevención
Lamentablemente, a pesar de contar con una legislación amplia, el estado de Durango no contempla de forma explícita esta modalidad. Esta omisión limita el desarrollo de mecanismos de atención directa y políticas públicas que respondan a la realidad de las jóvenes. La reforma es vista como un paso esencial para construir una cultura basada en la igualdad y el respeto.
