La selección de Durango Femenil continúa su camino de preparación con la mirada puesta en la Olimpiada Nacional 2026. Recientemente, el conjunto duranguense realizó una visita estratégica a la ciudad de Monterrey para enfrentarse a las Tigres Sub-19, un duelo que exigió al máximo a las futbolistas locales. Aunque el marcador final fue de 0-2 a favor de las regiomontanas, el aprendizaje obtenido en la cancha supera cualquier cifra, permitiendo al cuerpo técnico evaluar el progreso del equipo ante un rival de jerarquía profesional.
Preparación de alto nivel para las duranguenses
Este encuentro representó una prueba de fuego para el proyecto deportivo, ya que enfrentarse a una cantera de la Liga MX Femenil permite medir el nivel actual del grupo. Para Durango Femenil, estos fogueos son fundamentales para detectar áreas de oportunidad y fortalecer el esquema táctico que se presentará en la máxima justa deportiva del país. El roce competitivo con equipos de esta categoría acelera la maduración de las jugadoras de cara a los retos oficiales.
Integración de nuevos talentos al proyecto
Uno de los objetivos principales de esta visita fue la observación de nuevas jugadoras que se están incorporando al proceso estatal. El cuerpo técnico busca generar una competencia interna sana que eleve el rendimiento individual y colectivo de Durango Femenil. La integración de estos perfiles frescos es clave para refrescar las líneas y asegurar que el equipo llegue con un plantel sólido y variantes estratégicas a los compromisos nacionales de 2026.
Liderazgo de Atssiel Estrada en el banquillo
El entrenador Atssiel Estrada destacó que, más allá del resultado adverso, la importancia radica en la consolidación de la identidad del grupo. Estrada subrayó que estos compromisos fortalecen el carácter competitivo y ayudan a las futbolistas a acostumbrarse a escenarios de alta presión. Según el estratega, cada minuto disputado es una inversión en la formación integral de las seleccionadas, quienes mostraron una mentalidad de crecimiento constante durante todo el partido.
La Selección Durango Femenil seguirá forjando un grupo fuerte, unido y convencido de su capacidad para competir al más alto nivel. La determinación mostrada en Monterrey es un indicador positivo de que el proceso hacia la Olimpiada Nacional va por buen camino, priorizando el aprendizaje y la cohesión táctica sobre los marcadores momentáneos en esta etapa de formación.