El campo duranguense busca blindar su motor económico más importante. Con el objetivo de transformar la realidad de miles de familias agricultoras, la diputada Nadia Milán Ramírez presentó una iniciativa histórica para crear la Ley del Frijol en Durango. Esta propuesta busca dotar de herramientas jurídicas y económicas que brinden certidumbre a quienes cada ciclo agrícola apuestan su patrimonio a la tierra, consolidando a esta leguminosa como el punto estratégico del desarrollo rural y reduciendo la vulnerabilidad del sector ante factores externos.
Propuesta legal para el desarrollo rural
La integrante del Grupo Parlamentario de Morena explicó que la Ley del Frijol en Durango es una respuesta proporcional a la relevancia económica del cultivo en la entidad. La iniciativa no solo atiende un tema técnico, sino que desarrolla la legislación estatal para fortalecer la cadena productiva sin invadir competencias federales. El enfoque principal es proteger la economía local y garantizar que el esfuerzo de los productores se traduzca en una rentabilidad real y constante.
Creación del Fondo Estatal de Comercialización
Uno de los pilares más innovadores de esta ley es la creación del Fondo Estatal de Comercialización y Valor Agregado del Frijol. Este instrumento financiero público está diseñado para inyectar estabilidad al mercado local, permitiendo que el estado intervenga de manera positiva para evitar la fragilidad en los precios que suele afectar a los campesinos durante la cosecha.
Valor agregado y almacenamiento temporal
El fondo no solo se limitará a la compra-venta, sino que buscará incentivar la generación de valor agregado al producto cultivado. A través del almacenamiento temporal estratégico, se pretende que los productores no se vean obligados a vender a precios bajos por falta de infraestructura, permitiendo una mejor planeación y una estabilidad comercial que resista las fluctuaciones del mercado nacional.
Sistema Estatal del Frijol y transparencia
Para que la Ley del Frijol en Durango funcione con eficiencia, se contempla la integración de un Sistema Estatal del Frijol. Este organismo será el encargado de articular los esfuerzos institucionales con las necesidades reales del sector productivo. El objetivo es equilibrar el mercado mediante mecanismos de planeación y coordinación que permitan a Durango mantener su liderazgo como uno de los principales productores del país.
Padrón único y centros de acopio
La transparencia es fundamental en esta nueva estructura jurídica. Por ello, la diputada Milán Ramírez propone la creación de un Padrón Único de Productores, el cual permitirá focalizar los apoyos de manera directa y sin intermediarios. Además, se establecerá una red estatal de centros de acopio bajo reglas técnicas claras, asegurando que cada grano entregado sea manejado con estándares de calidad que beneficien el precio final de venta.
Esta iniciativa reconoce que la comercialización sigue siendo el punto más débil de la actividad agrícola frente a desafíos como la sequía. Al fortalecer la infraestructura y el respaldo financiero, la Ley del Frijol en Durango busca que el campo deje de ser una apuesta de riesgo y se convierta en una actividad estratégica, justa y rentable para todas las familias duranguenses.