Las comunidades indígenas de Durango viven un momento histórico de transformación gracias a la continuidad de proyectos estratégicos como los caminos artesanales. El diputado Bernabé Aguilar Carrillo afirmó que los pueblos originarios de municipios como Mezquital y Pueblo Nuevo han tomado las riendas de su desarrollo, organizándose para gestionar directamente obras que atienden necesidades históricas. Este impulso busca saldar deudas sociales mediante una inversión sin precedentes que coloca a la gente en el centro de las decisiones políticas.
Revolución en infraestructura con caminos artesanales
El proyecto de la Cuarta Transformación ha permitido que las comunidades indígenas de Durango conecten zonas que por décadas permanecieron en el abandono. Estos caminos no solo mejoran la movilidad, sino que representan una fuente de empleo local y un símbolo de autonomía comunitaria. La organización de los pueblos originarios ha sido clave para superar la falta de respuesta institucional previa y garantizar que el progreso llegue a las zonas más profundas de la sierra.
Inversión millonaria proyectada para 2026
Para este año, se estima una inversión superior a los 400 millones de pesos destinada a dar continuidad a esta red de conectividad. El plan operativo contempla la activación de 14 frentes de trabajo distribuidos en puntos estratégicos, asegurando que el beneficio se extienda de manera equitativa entre las distintas etnias de la región.
Impacto en Santa María de Ocotán
Dentro de los proyectos nuevos para 2026, destaca la intervención en la comunidad de Santa María de Ocotán, reconocida como una de las más grandes de América Latina. Asimismo, se iniciarán obras en la comunidad mexicanera, ubicada en los límites con Nayarit, permitiendo un acceso digno a servicios básicos para miles de familias que dependen de estos senderos para su desarrollo diario.
Autonomía y gestión directa de recursos
Un avance significativo en la política social hacia las comunidades indígenas de Durango es la implementación del componente indígena del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS). Este mecanismo permite que los recursos se entreguen de manera directa a los pueblos, eliminando intermediarios y garantizando transparencia en el gasto público.
Obras prioritarias decididas por asamblea
A través de asambleas comunitarias, los habitantes deciden y ejecutan las obras que consideran urgentes para su bienestar. Este modelo de gestión ha permitido la construcción de:
Sistemas de agua potable eficientes.
Redes de alcantarillado y saneamiento.
Nuevos centros de salud equipados.
Infraestructura básica de calidad.
El legado del Plan de Justicia Indígena
El éxito de estas acciones se fundamenta en el Plan de Justicia para los pueblos indígenas, el cual ha registrado avances sólidos en los últimos años. Entre 2023 y 2024, se logró la construcción de 52.55 kilómetros de caminos artesanales con una inversión que superó los 300 millones de pesos. Para 2025, la cifra aumentó a 370 millones para añadir 48.1 kilómetros adicionales en beneficio de las culturas huichola, mexicanera y odam.
Este esfuerzo coordinado garantiza que las comunidades indígenas de Durango dejen atrás el aislamiento. Al mejorar la movilidad en la región serrana, se facilita el acceso a la educación y el comercio, transformando radicalmente las condiciones de vida de las familias que son el corazón y la raíz de nuestro estado.