El diputado César Rivas B. Nevárez ha presentado una iniciativa clave para fomentar la participación de los padres en la educación de sus hijos en Durango. Esta propuesta busca reformar la Constitución Política del Estado, la Ley de Educación y la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para consolidar un modelo donde el hogar y la escuela trabajen en sintonía. El objetivo es claro: construir un entorno educativo más sólido y con valores firmes.
Reformas para fortalecer el núcleo familiar
El legislador del Grupo Parlamentario del PAN (GPPAN) enfatizó que la calidad educativa no reside únicamente en los planes de estudio o en las reformas legales del Estado. Según Rivas, fortalecer la participación de los padres en la educación es el pilar fundamental para lograr una sociedad con mayor dignidad, donde las familias eduquen con libertad y responsabilidad para construir un Durango más fuerte y resiliente.
Beneficios del involucramiento activo
Está demostrado que cuando los progenitores se involucran activamente en el proceso escolar, los estudiantes logran mejores resultados académicos. Además del rendimiento en las aulas, la participación de los padres en la educación genera una mayor motivación y seguridad personal en niñas, niños y adolescentes. Esto les permite crecer con valores sólidos, una identidad propia y un sentido de pertenencia necesario para su desarrollo integral.
Respeto a la diversidad cultural duranguense
La iniciativa reconoce que Durango es un estado con una gran riqueza y diversidad, integrando comunidades rurales, urbanas e indígenas. Por ello, el proyecto legislativo busca que la ley proteja y respete las distintas tradiciones y visiones que cada familia posee. El enfoque central es garantizar siempre el interés superior de la niñez, asegurando que su formación esté respaldada por la certeza jurídica y el respeto a sus orígenes.
Corresponsabilidad y permanencia escolar
La reforma propuesta pretende establecer con absoluta claridad que madres y padres son corresponsables en el proceso de enseñanza. Se busca que tengan la preferencia al decidir el tipo de formación que recibirán sus hijos, creando una relación de confianza mutua entre autoridades, docentes y familias. Este vínculo es esencial para mejorar la permanencia escolar y generar un impacto positivo en la vida social del estado.
Al fortalecer esta conexión entre la familia y la escuela, Durango apuesta por un modelo educativo donde la participación ciudadana desde el hogar sea el motor del éxito profesional de las futuras generaciones. El compromiso legislativo es asegurar que este derecho sea respetado y fomentado en todos los niveles del sistema educativo estatal.