Con el objetivo de fortalecer la flora local y beneficiar a las familias de la región, el Vivero Municipal de Lerdo ha iniciado un intenso trabajo de producción de plantas. Diana Camacho Estala, Coordinadora del Parque Nacional Raymundo y del vivero, informó que se están preparando miles de ejemplares para ser donados durante la segunda mitad del año.
El personal del área se enfoca actualmente en el cuidado y reproducción de tres variedades específicas: rosal arbustivo, rosal enano y rosa de castilla.
Proceso de reproducción con técnica natural
Para garantizar la supervivencia y calidad de las plantas, el Vivero Municipal de Lerdo implementa técnicas de enraizamiento naturales. La funcionaria explicó que el proceso comienza con la recolección y limpieza de las varetas de rosal.
Posteriormente, se realiza un corte diagonal en ambas puntas y se dejan secar por un periodo de tres días. El secreto para fortalecer la raíz consiste en aplicar una mezcla especial a base de sábila y agua, la cual funciona como un potente estimulante natural.
Meta de producción: mil nuevos rosales
La estrategia de cultivo se ha dividido para maximizar los resultados. Camacho Estala detalló la distribución de la siembra actual:
500 varetas plantadas en maceta.
500 varetas plantadas directamente en suelo.
¿Cuándo estarán listos para donación?
La ciudadanía deberá esperar unos meses para adquirir estos ejemplares, ya que el ciclo biológico del rosal requiere tiempo para asegurar su resistencia al trasplante.
El periodo de desarrollo estimado es de 6 a 8 meses. Una vez cumplido este lapso, el personal técnico analizará cada planta para determinar si cumple con las condiciones óptimas para ser entregada a las y los lerdenses.
Otras especies en cultivo
Además de los rosales, el Vivero Municipal de Lerdo diversifica su producción trabajando con otras especies de alta demanda y resistencia, como la lengua de suegra y el romero.
Estas plantas siguen un proceso similar: primero se reproducen en suelo para fortalecerse y posteriormente se trasvasan a macetas. Este ciclo de maduración tiene una duración aproximada de 7 meses, momento en el cual estarán listas para formar parte de los jardines de la ciudad.