El regreso a clases de los estudiantes de educación básica en Durango se realizó de manera exitosa, con un 90% de asistencia, a pesar de las adversas condiciones climáticas provocadas por el frente frío número 27 y la segunda tormenta invernal. Así lo informó el secretario de Educación, Guillermo Adame Calderón, quien destacó que, a pesar de las bajas temperaturas, no se registraron incidentes durante el retorno a las aulas en más de 5,000 escuelas del estado.
Medidas de seguridad y flexibilidad ante el clima
El Gobernador Esteban Villegas Villarreal ordenó priorizar la seguridad de los estudiantes, por lo que se implementaron diversas medidas de flexibilidad en las comunidades más afectadas. Las escuelas de zonas con temperaturas extremas o nieve ajustaron horarios o suspendieron clases en aquellas áreas donde las condiciones no eran seguras para los estudiantes.
En estas comunidades, los padres de familia fueron consultados para determinar si era seguro que los niños asistieran a clases, lo que permitió que las escuelas pudieran adaptarse a las necesidades de cada zona. Guillermo Adame Calderón recalcó que, debido a la diversidad climática de Durango, no es posible suspender las clases de manera generalizada, por lo que se mantuvo la autonomía escolar para que cada comunidad decidiera, en coordinación con los padres de familia, cómo proceder con la asistencia.
Asistencia al 90% a pesar de las inclemencias del tiempo
A pesar de las bajas temperaturas y los efectos de la tormenta invernal, el 90% de los estudiantes regresaron a clases de manera ordenada. En los municipios donde se reportaron nevadas, se aplicaron medidas preventivas, y se vigiló el acceso a las escuelas para garantizar la seguridad de los niños. El regreso a clases también fue monitoreado para evitar que los niños con síntomas de enfermedad asistieran a las aulas.
Llamado a la responsabilidad de las autoridades y padres
El secretario de Educación también hizo un llamado a las autoridades educativas y a los padres de familia para que estuvieran atentos a las recomendaciones de Salud y Protección Civil. En su mensaje, se enfatizó que los niños con síntomas de enfermedad no deben asistir a clases para evitar la propagación de contagios, y se les recomendó reposar en casa para recibir atención médica.
Flexibilidad para cada comunidad educativa
El regreso a clases en Durango se manejó de manera flexible para adaptarse a las condiciones locales, permitiendo que cada comunidad educativa pudiera ajustar sus horarios o suspender actividades si las condiciones lo requerían. Este enfoque flexible ha sido clave para garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes en un estado con climas tan diversos.