A unas cuantas horas de la Gran Carrera Nacional SIMSA 10K, la edición número XXI ya tiene todo preparado. Este domingo 31 de agosto a las 7:00 a.m., Torreón vivirá una fiesta deportiva que reunirá a mil 500 corredores de diferentes estados del norte de México, todos en busca de la gloria por las calles de La Laguna.
El proceso de inscripción cierra este viernes 29 de agosto, con los últimos folios disponibles para quienes quieran ser parte de la historia.
Personalidad invitada
El disparo de salida no podía estar en mejores manos: el legendario atleta Martín Rodríguez Flores será la figura encargada de dar inicio a la competencia. Para muchos laguneros, su presencia representa un viaje en el tiempo hacia las mejores páginas del atletismo regional.
Originario de Ciudad Lerdo, Durango, Rodríguez fue el mejor lagunero en la primera edición en 2002, logrando el tercer lugar general con un tiempo de 30:29, solo detrás de los keniatas Jackson Kipngok y Kefah Keraro.
Trayectoria de leyenda
Martín Rodríguez no solo es referente en La Laguna, también dejó huella a nivel nacional e internacional.
En 1994 fue cuarto lugar en el campeonato de pista de 10,000 metros en Xalapa, con 29:38 minutos.
En 1995 peleó un boleto a los Juegos Panamericanos, quedando segundo en Monterrey con 29:02.
En 1996 logró el pase a los Juegos Centroamericanos en Puebla, donde fue cuarto en campo traviesa.
Ese mismo año compitió en el Mundial de Sudáfrica, terminando en el lugar 48 de más de 450 atletas, enfrentándose a leyendas como Paul Tergat y Haile Gebrselassie.
También participó en el Mundial de Relevos de Maratón en Copenhague, donde el equipo mexicano se llevó el quinto lugar.
Entre sus mejores marcas destacan: 5K en 14:05 minutos, 10K en 28:52, medio maratón en 1:01:20 y maratón en 2:25:00 horas.
Premio extra
Si correr 10 kilómetros ya es un reto, esta edición de la Carrera SIMSA 10K le agrega un toque irresistible: los corredores que completen el recorrido podrán ganar uno de tres viajes todo pagado a Cancún, Puerto Vallarta o Mazatlán. Sí, además de la medalla y la satisfacción, la playa puede esperar en la meta.
Esta dinámica ha generado gran expectativa, pues convierte la competencia en una experiencia que va más allá del deporte, mezclando esfuerzo, fiesta y recompensa.
Impacto en La Laguna
La Gran Carrera SIMSA se ha consolidado como una de las pruebas atléticas más importantes del norte del país. Cada año reúne a corredores profesionales, atletas de alto rendimiento y cientos de aficionados que buscan vivir la emoción de un evento con prestigio nacional.
La edición XXI no solo representa la continuidad de una tradición, también el compromiso de Grupo SIMSA con el deporte y la comunidad lagunera.
Un evento incluyente
Uno de los sellos característicos de esta competencia es su espíritu incluyente. Desde corredores de élite hasta familias que participan por diversión, la carrera se ha convertido en un espacio donde todos tienen un lugar. No importa si llegas primero o último: lo importante es ser parte de la experiencia.
Preparación final
Los corredores ultiman detalles. Algunos afinan su estrategia de ritmo, otros revisan su nutrición y descanso. Lo cierto es que todos saben que el clima lagunero y la ruta urbana de 10 kilómetros demandarán lo mejor de cada participante.
Por su parte, los organizadores garantizan un recorrido seguro, hidratación en cada punto estratégico y un ambiente de primera para que los atletas se concentren únicamente en correr.
La ruta soñada
La ruta del 10K atraviesa puntos emblemáticos de Torreón, lo que convierte la carrera en un paseo turístico en movimiento. Calles vibrantes, familias alentando desde las banquetas y música en cada esquina forman parte del espectáculo que año tras año enamora a los corredores.
Comunidad atlética
Hoy, Martín Rodríguez ya no corre con cronómetro en mano, pero su legado inspira a nuevas generaciones. Actualmente es entrenador de alto rendimiento con acreditación SICCED nivel 6, avalada por la CONADE y la SEP, un logro que solo poseen 20 entrenadores en todo México.
Su presencia como invitado de honor simboliza la unión entre la tradición del atletismo lagunero y el futuro que se sigue construyendo con cada edición de la carrera.