El Congreso del Estado de Durango aprobó reformas al Código Penal del Estado para tipificar el acoso callejero como delito, con el objetivo de sancionar estas conductas cometidas en espacios públicos y fortalecer la protección de las víctimas. La medida busca garantizar el derecho de mujeres y niñas a transitar de manera libre y segura, sin miedo a agresiones verbales o físicas.
La iniciativa fue presentada por la Comisión de Justicia, que propuso castigos severos para quienes vulneren la intimidad y la dignidad de las personas en la vía pública o en medios de transporte. Las sanciones incluyen penas de dos a cinco años de prisión y multas de 36 a 216 Unidades de Medida y Actualización (UMA), dependiendo de la gravedad del caso.
Detalles del dictamen
Conductas castigadas
El dictamen establece que incurre en acoso callejero quien, aprovechando la vulnerabilidad que genera un espacio público, asedie verbal o físicamente, tome fotografías o videos del cuerpo de otra persona, la persiga o intimide, causando afectación a su dignidad o intimidad.
Aumento de penas
Si la víctima es una persona adulta mayor o está en situación de vulnerabilidad, la pena aumenta en una tercera parte, además de una multa de 216 a 332 UMA. Estas medidas refuerzan el compromiso de las autoridades con la protección de grupos en condiciones de riesgo.
Protección de las mujeres
Avance legal
Durante la sesión legislativa, la diputada Sughey Torres Rodríguez, del Grupo Parlamentario del PRI, celebró la aprobación de esta iniciativa como un avance firme en la defensa de los derechos de las mujeres. Subrayó que el espacio público debe ser un entorno seguro y libre de cualquier forma de violencia.
Impacto psicoemocional
Torres Rodríguez destacó que, aunque el acoso callejero no siempre deja una huella física, genera un daño psicoemocional profundo, provocando miedo, ansiedad y limitaciones en la libertad de movimiento. Estas consecuencias, afirmó, vulneran el derecho fundamental de las mujeres a vivir sin violencia y con plena autonomía.
Contexto jurídico
Reforma al Código Penal
Con esta modificación, Durango se suma a los estados que han reconocido el acoso callejero como una forma de violencia sexual en el espacio público. La reforma coloca a la entidad en sintonía con los estándares nacionales e internacionales sobre igualdad de género y derechos humanos, alineándose con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Compromiso institucional
La diputada enfatizó que esta aprobación fortalece el marco legal y visibiliza una problemática social que durante años se había normalizado. “Con esta aprobación avanzamos hacia una sociedad más justa, segura y respetuosa para todas y todos”, declaró.
Perspectiva legislativa
Responsabilidad del Congreso
El Congreso del Estado, mediante la Comisión de Justicia, reafirmó su compromiso con la creación de leyes que respondan a las realidades sociales y protejan los derechos fundamentales de las personas. La tipificación del acoso callejero busca garantizar seguridad, respeto y equidad en todos los espacios públicos.
Transformación social
La iniciativa no solo busca castigar, sino también transformar la cultura del respeto. Las y los legisladores coincidieron en que se debe promover una convivencia basada en la empatía y la educación cívica, para eliminar prácticas normalizadas de hostigamiento que limitan la libertad y seguridad de las mujeres.
Desafíos de aplicación
Denuncia y sensibilización
Aunque la reforma es un paso importante, su eficacia dependerá de la denuncia ciudadana, la capacitación de las autoridades y la sensibilización social. Para que las víctimas se animen a denunciar, es esencial que las instituciones brinden atención empática y eviten la revictimización.
Cultura de respeto
Más allá de la penalización, se busca generar un cambio cultural en la sociedad duranguense. Educar en el respeto, la igualdad y la responsabilidad cívica es clave para prevenir las agresiones y consolidar espacios públicos libres de violencia.