Los estrategas: Marcador engañoso

A pesar de que el equipo visitante consiguió una victoria por diferencia de dos goles, el hombre más importante del partido fue el portero lagunero.

 

Para seguir manteniendo vivas las posibilidades reales de obtener un boleto a la liguilla, el equipo visitante necesitaba forzosamente conseguir una victoria por un tanteador abultado ante Estudiantes, quienes encaraban el encuentro mirando únicamente hacia la tabla porcentual dada su complicada situación en los últimos sitios de la misma.

Persistieron los errores defensivos

Debido a la lesión del panameño Baloy, el técnico argentino tuvo que realizar una modificación en la línea defensiva, incluyendo como centrales a Figueroa y a Lacerda, quienes descuidaron durante grandes lapsos del encuentro la marcación de jugadores ofensivos del equipo local, como Cejas y Lillingston.

En el medio campo, participaron como centrocampistas cerrados Rodríguez como escudo, Arce por banda derecha y Cárdenas por izquierda, formando un rombo con Ludueña como hombre más adelantado, por quien circuló mayoritariamente el balón durante el lapso en que se encontró en el terreno de juego, convirtiendo un importante gol.

Pocas llegadas claras se generaron adelante

Dada la necesidad de marcar goles, Cocca mandó a la cancha a un centro delantero nominal y reciente convocado a la Selección Mayor, Peralta, acompañado por el ecuatoriano Benítez, quienes fueron asistidos en pocas ocasiones por sus mediocampistas, generándose de tal manera pocas oportunidades manifiestas de gol; ello cambió a la entrada de Quintero.

Con las modificaciones realizadas, el técnico argentino pretendió acumular un mayor número de jugadores en el sector ofensivo, incluyendo a Ruiz, Salinas y Quintero, quien fue determinante para el ataque lagunero en zona de tres cuartos de cancha, asistiendo constantemente Peralta y a Benítez, y arrancando constantemente por banda izquierda.

Se notó una mala defensa del equipo local

El técnico poblano mandó una línea de cuatro defensores, colocando en la central a Leaño y a Jiménez, quienes mostraron cierta lentitud a la marca, sobre todo después del ingreso del colombiano por parte de Santos. Por bandas actuaron Pantoja y Alatorre, acompañando en muy pocas ocasiones a sus volantes.

En medio campo participaron como volantes de contención el experimentado López y el exsantista Rangel, con mayor proyección ofensiva que el primero, y por bandas aparecieron el tapatío Medina y el argentino Sambueza, quien por la banda izquierda constantemente se sumó al ataque asistiendo a sus dos delanteros con servicios, algunos claros de gol.

Al frente el equipo local desaprovechó muchas ocasiones

En la delantera del equipo de Zapopan se mostró como eje de ataque Lillingston, acompañado arrancando desde más atrás por Cejas, anotador del único gol de Estudiantes, quienes debido a los múltiples descuidos de los centrales visitantes, se hicieron presentes en constantes ocasiones manifiestas de gol dentro y fuera del área, topándose con una sobresaliente actuación del portero santista.

A decir verdad, Estudiantes fue el equipo que más llegadas de peligro generó durante los noventa minutos, debido a la falta de eficacia de la defensa lagunera, ya que en diversos momentos del encuentro se notó claramente una falta de orden en la marcación de los delanteros locales, lo que derivó en múltiples descuidos.

Fue así como estos dos estrategas movieron sus piezas durante los noventa minutos, dejando claro que el aspecto táctico es fundamental en el futbol moderno y cosechando los frutos de su trabajo. Santos necesita una serie de combinaciones para acceder a uno de los ocho puestos de liguilla y Estudiantes se despide tristemente del presente torneo.
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