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La afición demostró de que están hechos los Guerreros

Los aficionados se hicieron presentes en el Corona poco a poco para reflejar el apoyo que durante la semana mostraron en redes sociales respecto a su ilusión por remontar el marcador de tres goles que los Guerreros tenían en contra.

Por la envergadura del encuentro y al tratarse de los Tigres de la UANL, las autoridades desplegaron importantes medidas de seguridad con alrededor de 650 elementos de seguridad que resguardarían el inmueble. Horas antes del encuentro se suscitó la retención de un aficionado visitante, quien tuvo problemas por una cuestión de reventa de boletos, sin embargo, la situación no pasó a mayores.

La entrada de aficionados en el estadio, que era más prominente en la zona Oriente, enmudecieron luego de la primera anotación de Tigres. Desconcierto total entre los seguidores, que además reclamaban una posición adelantada en la jugada de gol.

Posterior a ese momento, la afición comenzó a hacerse sentir con ánimos a los jugadores y metiéndose en cada oportunidad con el rival, especialmente con el guardameta Nahuel Guzmán. Asimismo, respondían a los cánticos de la porra visitante.

Al finalizar el primer tiempo, los jugadores de Santos fueron aplaudidos y alentados por su afición en su camino al vestidor. En ese mismo espacio, el capitán Javier Abella se enganchó con un sector del público que no les favorecían, lo que motivó que, para el segundo lapso, la afición abucheara al veracruzano cada vez que tocaba la pelota.

El gol de Julio Furch hizo estallar de jubilo a los aficionados, que en el calor de la emoción comenzaron a entonar el “Sí se puede”, desplegaron mosaicos alusivos al equipo y volvían las esperanzas de una remontada. La misma dinámica se repitió en el tercer tanto de los Guerreros.

Al finalizar el encuentro, la afición reconoció el esfuerzo de los verdiblancos, especialmente el del guardameta Jonathan Orozco. Por su parte, un aficionado arrojó un proyectil sobre Nahuel Guzmán, impactando sobre el rostro del argentino, quien mostró su disgusto enfrentando a los aficionados.

Finalmente, no se completó la hazaña de darle la vuelta al marcador global, sin embargo, los 18,508 espectadores que se encontraban en el Corona esta noche no vieron en vano su asistencia, demostrando el coraje que representa a esta afición, acostumbrada a levantarse de la adversidad.

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