El Corona vibró nuevamente

Regresó la alegría de la victoria al nuevo Estadio Corona, los aficionados salieron felices con el desempeño de su equipo y lo mejor es que la emoción llegó apenas iniciado el encuentro.


Desde muy temprano la tribuna pudo gritar el primer gol, sus guerreros comenzaban ganando con anotación de Carlos Darwin Quintero, pero el ambiente no era del todo gozoso, ya en otras ocasiones su equipo se ponía en ventaja y terminaba perdiéndolo.

Muchos azules en la tribuna seguían con la confianza de que La Máquina se levantaría y hunduría un poco más a los laguneros.

Todo estaba tranquilo, la gente estaba serena, no podían echar las campanas al vuelo, pero llegó uno de los consentidos de la afición Jorge Iván Estrada, quien hacía el segundo y el júbilo ya parecía total para los aficionados laguneros.

El segundo tiempo estaba lleno de tensión, los albiverdes seguían llegando y Darwin era el más peligroso.

Llegó la marcación del penalti y el primer conato de bronca en la cancha que terminaría con el colombiano en las regaderas, tras un cabezazo a Chaco Giménez.

Cayó el tercer gol y ahora sí la fiesta era completa, los cantos reinaban en las tribunas, una vez más la afición sonreía en el Corona, una vez más se sentía el orgullo de ser Guerrero.

Lamentablemente la porra de los cementeros comenzó a arrojar cerveza a los aficionados santistas, por lo cual las autoridades tuvieron que desalojarlos antes del termino del partido, afortunadamente no hubo hechos que lamentar y la contingencia fue controlada rápidamente.

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