Los Estrategas: Cocca propuso, Boy se impuso

El equipo purépecha llegó a la ciudad de Torreón con una firme intención: romper una negativa racha de más de diez años sin conocer la victoria en tierra lagunera. Santos buscaba, más bien anhelaba, conseguir el primer triunfo desde la llegada al banquillo del argentino Diego Martín Cocca. ¿Qué realizaron ambos técnicos para lograr su cometido?




Santos ofensivo, pero ineficaz

El estratega santista mostró nuevamente su propuesta ofensiva, que nulos dividendos ha dado al equipo lagunero, mas no parece existir intención alguna de modificar tal situación, por lo que se ha podido percibir desde aquel partido en contra de los Cementeros en la capital del país.

Cocca mandó una clara línea de cuatro defensores, colocando a dos laterales con mucha salida, como son Estrada y Morales. La central estuvo bien cubierta con el panameño y el lagunero Figueroa, quienes alternaron posiciones y marcaje a lo largo del encuentro.

A partir del medio campo; en el esquema táctico, fue evidente la intención de ofender del técnico argentino, ya que colocó por las bandas a dos hombres de vocación netamente ofensiva que se han desempeñado como delanteros, sobre todo el chileno naturalizado mexicano Rodrigo Ruiz.

De manera tal, al momento de atacar, se dibujó un esquema aparente de cuatro delanteros, lo que generó un desequilibrio táctico en la mitad del terreno, dadas las condiciones físicas tanto de Ludueña y de Ruiz, puesto que no son jugadores que gusten de participar en labores defensivas, materializándose ello en la poca asistencia a sus laterales en el transcurso del cotejo.

Salinas dio una muy buena actuación en el centro del campo, tomando el balón y distribuyéndolo, desarrollando una función sumamente similar a la del lesionado Arce, y colaborando sobremanera con el tapatío Rodríguez, auténtico escudo y generador de transiciones al ataque.

En la ofensiva, aún con la serie de cambios realizados, nunca se notó la presencia de un delantero centro que actuara como tal, lo que denotó la ausencia de un referente en el ataque, pese a la calidad del ecuatoriano y del oriundo de La Partida (y posteriormente del colombiano).

Los cambios poco ayudaron a revertir la situación, ya que antes de la expulsión del número diecisiete, el dibujo táctico fue el mismo, y el ulterior ingreso de Toledo y Enríquez obedeció a la salida por doble apercibimiento del lagunero Salinas.

Morelia arriesgó poco, pero supo definir

Desde el banquillo visitante, Boy apuntó de igual manera a una línea de cuatro defensores, con centrales que carecen de velocidad y técnica, lo cual no supo aprovechar el conjunto verdiblanco, pese a las características ofensivas tanto de Benítez como de Quintero.

El medio campo lució ordenado con la presencia de Noriega y Gastélum, ofreciendo un muy buen duelo en contra de los centrocampistas guerreros; y por las bandas colocó a Hernández y a Rojas, quienes dieron muestra de su velocidad (el último de ellos en el contraataque que culminó con el balón en la red).

En el ataque, el eje del mismo fue Márquez Lugo, quien se desempeñó como delantero centro, asistido por Leao moviéndose con libertad, y por los hombres de los volantes de los costados, mayoritariamente. Tal fórmula le ha resultado al “Jefe” Boy, puesto que al momento el número siete lleva la misma cantidad de goles (siete) colocándose en la cima del goleo individual (aunque compartida).

Con posterioridad en el encuentro ingresó Rey para aumentar el número de atacantes, descuidando un poco el medio campo dada la salida de Gastélum, compensada luego por el ingreso de Pérez durante sólo escasos siete minutos.

Fue así como estos dos estrategas movieron sus piezas durante los noventa minutos, dejando claro que el aspecto táctico es fundamental en el futbol moderno y cosechando los frutos de su trabajo. La monarquía se va feliz a casa, Santos sufriendo con el sinsabor de otro descalabro más.

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