La columna cara de Aarón Arguijo – “Prohibido abandonar”

Un nuevo golpe brutal, recibieron los aficionados laguneros al Rey de los Deportes, al reclamar los Leones de Yucatán la presencia del jardinero central Jonathan Jones, quien estaba convertido en el primer bat de los Algodoneros del Unión Laguna, para quienes estaba ofreciendo un rendimiento notable. Más allá de ser el “hombre clutch” de la ofensiva Guinda, de ser el mejor robador de bases y anotador de carreras, Jones era el emblema del equipo, al que más conocían los aficionados y por ende, al que más afecto le demostraban, por lo que su salida fue a golpear más allá de lo deportivo.

La baja de Jones significó el arrancarle de los brazos a la afición del Unión Laguna, a su estandarte, al que los niños veían y se ilusionaban en batear como él y correr igual de rápido, querían fildear como Jones, con esa seguridad y siendo “un pozo” en donde prácticamente nunca caía la pelota para convertirse en hit, irremediablemente encontraba el guante de Jones para convertirse en un out garantizado. Ese ejemplo deportivo para los niños laguneros, simplemente se esfumó con esa facilidad que ya ha llegado a desesperar a los fieles aficionados Guindas.

Quizá lo realmente doloroso para la afición del Unión Laguna, es que más allá de hits, jonrones o ponches recetados, han perdido a jugadores emblema, no hace mucho se dio el caso del dominicano Maikel Cleto, que con su endemoniada velocidad y rechoncha figura, se había ganado la simpatía de los fanáticos laguneros. Pero vamos hacia atrás y veremos que los Algodoneros fueron despojados de peloteros como Francisco Lugo y Ricky Álvarez, dos elementos que tenían ganada gran popularidad en base a potentes batazos y espectaculares lances cuando jugaban la defensiva, ni qué decir de Felipe Arredondo, el pitcher con más apariciones en la reciente década con el equipo lagunero, todos, de un día para otro, sin más, tuvieron que viajar a Mérida para continuar con sus carreras, aún con pesar en su ánimo, según me comentó más de uno.

Ante estas situaciones, los aficionados laguneros se han dado a la tarea de buscar culpables y los han encontrado en Mérida, el gerente deportivo, los dueños de los equipos, hay muchas direcciones en las que señala el incisivo dedo índice de los fanáticos. Sin embargo, a estas alturas, esa búsqueda de culpables no sirve de nada, los peloteros se fueron y el equipo se quedó, así de simple, por lo que se deberá seguir peleando para ganar juegos, aún y cuando Ramón Orantes cuente con solamente 3 jugadores en la banca de sustitutos, como sucedió el pasado jueves en el estadio de la Revolución.

Para quienes siguen repartiendo culpabilidades, les invito a dejarlas de lado por el momento y canalizar esas fuerzas en apoyar al equipo, asistiendo al estadio, finalmente, el no retratarse en la tribuna es brindar mayores argumentos para que se tome esa determinación que nadie queremos: que los dueños piensen en mudar la franquicia. Ojo, no estoy diciendo que esa sea una posibilidad que estén considerando hoy día, el equipo está firme en Torreón, muy firme, no hay intenciones de mudarse o desaparecer, no son siquiera remotas, entonces aficionados, no demos espacio a que siquiera se asome tímidamente una mínima consideración.

Tampoco digo que no muestren su inconformidad y actúen como si no pasara nada, eso sería tonto e injusto de mi parte. Por supuesto que pueden expresar inconformidad, manifestarse, pero considero que dejar de ir al estadio y abandonar al equipo, no es la opción correcta. Finalmente, en el terreno de juego hay peloteros, coaches y un mánager que están luchando en cada lanzamiento, en la oficina hay gente que está trabajando de forma muy profesional para dar un buen espectáculo aún con los pocos recursos que les brindan.

Abandonar al equipo no es una opción, nunca ha sucedido en la larga y rica historia que tiene el Unión Laguna y no veo que hoy exista esa posibilidad, porque sigue muy encendida la chispa del beisbol en esta región donde orgullosamente nací y aprendí a querer al beisbol viendo a los Algodoneros – Vaqueros.

Hace unos días escribí un artículo en este querido y prestigiado diario, sobre el evidente favoritismo que ha existido para Yucatán en los cambios con Laguna, algo tan evidente como que ahora los aficionados laguneros si ven a un pelotero lucir en grande, ya no lo convierten en ídolo, ahora se preguntan ¿cuándo lo enviarán al “hermano mayor”? Les invito a ir, a disfrutar los juegos y acompañar al representante lagunero en el beisbol profesional, Su Majestad ha sabido recompensar con excelentes juegos, como el del pasado jueves en el Revolución. Buen fin de semana y recuerden disfrutar la vida, hasta que caiga el out 27.

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