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The Last Round con Wendy Arellano

De la guillotina a la americana y del armbar a la sumisión de las 50 sombras de Gray.

Febrero acabó y con él la fiebre de las 50 sombras de Gray, y es que al parecer la secuela de esta famosa trilogía causó que todas las mujeres deseasen convertirse en la señorita Steel para poder ser azotadas y sometidas por el guapo y fornido millonario Mr. Gray. Debo confesar que asistir a ver la película no fue motivo de orgullo, y ciertamente tampoco lo fue ver que mi prima me había etiquetado en Facebook #50Sombras #GrayHazmeTuya #PrimasSteel. Sin embargo creí necesario ver con mis propios ojos aquello que había causado tanto fervor.

Pero ustedes se preguntarán: ¿Qué acaso esto no es una columna dedicada a las artes marciales mixtas y no una reseña de películas? Pues bien, déjenme explicarles. Esta película causo algo en mi, ¡Pero esperen! No fue del tipo de excitación que llevó a una de las fans a introducir un pepino a una de las salas en la premier de Australia, la verdad es que mi caso fue completamente diferente, y es que yo me encontraba, y aún me encuentro muy indignada por el comportamiento de Mr. Gray, y antes de que me tachen de Feminazi permítanme aclarar algunos de mis puntos.

Ninguna mujer debe ser o permitir que un hombre la azote, a menos que practique MMA ¡Claro! ¡Y si te van a someter al menos que sea con una guillotina o un mataleón! ¡Mr. Gray lamento informarle que a mi no me impresiona su heteronormada forma de someter, y yo le recomendaría leer más al Marques de Sade! ¡Él si era un poquito heterodoxo! Y como diría Sylvester Stallone ¡Mr. Gray te hace falta ver más Bax!

¡Y si! Escuchaste bien Gray ¡ TE hace falta, quise prescindir de los leísmos, porque no fingiré abuso de condescendencia tal y como lo demuestran las esclavas modernas que están a tu alrededor: ¿Se LE ofrece algo señor? ¡Se LE ve muy bien Mr. Gray! ¡Yo LE informaré! Y tampoco haré uso de ningún apelativo que denote sujeción tal como: Amo, Señor, ó Mr. Gray. Porque el lenguaje también es una forma de subordinación y he aquí el punto a donde quería llegar: La sumisión.

Dentro de las artes marciales mixtas el sometimiento es una forma de rendirse a través del tapeo (Tapear: Expresión que se utiliza en las MMA y otras disciplinas afines, para rendirse al tocar con la palma de la mano el suelo ó el cuerpo de su oponente de forma breve para evitar quedar inconsciente o seriamente lastimado por volumen de golpes ó una llave).

Pero ¿De dónde viene este termino? Y ¿Cómo es que se involucró en las artes marciales? Y ¿Qué relación tiene esta palabra utilizada en el deporte y que además esta asociado con la sexualidad, el castigo y el dolor? Pues bien, haciendo una analogía con este deporte, la sumisión parecería un concepto ambiguo, pero retomando conceptos como subyugar y dominar comprendemos que someterse es una forma de rendirse y de aceptar la derrota frente a alguien superior a nosotros.

Años atrás esto podría ser explicado con simples dicotomías tales como: Amo y esclavo, rey y siervo, blanco y negro, pero en el mundo del deporte esto podría traducirse a un vencedor y a un perdedor. No obstante el hecho de someter a alguien en un deporte no tiene el mismo significado que pudiese representar una victoria por decisión de los jueces, no basta con dominar la pelea, sino hacer notar ese dominio total y la manera más evidente es haciendo tapear a tus oponentes, ya que no hay manera de que alguien que se someta pueda apelar la decisión, porque ha sido él y solo él quien ha decidido sucumbir.

Pero regresando al tema anterior, en la película podemos ver claramente como el personaje de Christian Gray le da a Anastasia, (Pero antes de que piensen mal déjenme terminar). Me refiero a que le dio un contrato (Bueno si, eso y otras cosas más). Pero a lo que voy es que en dicho contrato estipulaba algunas cláusulas, mismas que Anastasia debía cumplir, en uno de los puntos correspondientes a la obediencia de la sumisa, exactamente el 15.5 Gray señala que: El Amo puede azotar, zurrar, dar latigazos y castigar físicamente a la Sumisa. ¡¿Qué?! ¡¿WTF?! Pero esto aún no acaba, anterior a ello uno de los puntos sugiere: El Amo mantendrá un entorno estable y seguro para la sumisa. Discúlpame Gray pero si yo fuera Anastasia te preguntaría ¿Cómo es que un cuarto diseñado para sentir dolor, lleno de látigos, barras separadoras y pinzas genitales, podría sentirme segura?

¡Pero bueno! Antes de que siga expresando mi molestia, necesitaba llegar hasta este punto, aquel donde se estipulan ciertas palabras de seguridad correspondientes a los colores: Amarillo y rojo, mismas a las que la sumisa podía recurrir en caso de no tolerar el dolor, usando amarillo para informar al Amo de que estaba llegando a su límite y rojo para indicar al Amo que la Sumisa ya no puede tolerar más. Y al escuchar esta palabra, la acción del Amo debería cesar por completo.

Esta acción me hizo pensar inmediatamente en el Tapeo como una forma de rendirse y recordé que a finales del año pasado se dieron a conocer las nuevas reglas que se utilizarían dentro de las MMA para este 2017. Pero algo logró llamar mi atención, fue una triada que fungiría como principios básicos a calificar (Y no me refiero exactamente a la hipóstasis de la santísima trinidad): Padre, hijo y espíritu santo. No, sino a tres “D”: Daño, Dominio y Duración.

Lo que más llamó mi atención de este hecho, fue que decidieron darle mayor peso al daño físico y desde mi punto que vista se relaciona de inmediato con la segunda “D” de Dominio, es decir, quien hace más daño es quien domina, y aunque esto es evidente, habría que pensar en el criterio implícitamente asignado al daño, ya que quien consiga la sumisión ó logre castigar más a su adversario obtendrá la victoria, y esto se traduciría a: Será vencedor aquel que logre someter a su oponente. Ahora bien, leámoslo de la siguiente manera: Será rey aquel que logre someter al pueblo.

En dicho reglamento oficialmente la palabra “Daño” fue sustituida por “Impacto”, sin embargo se entiende que se refieren a lo mismo.

Pero ¿Adónde quiero llegar con todo esto? Que incluso en el deporte existe un orden jerárquico, alguien que logra imponerse sobre el otro, un dominante y un dominado, a los vencedores (campeones) se les permite someter (retadores). Pero podemos separarnos aquí del masoquismo ya que no creo que nadie disfrute la derrota, y esa es la gran diferencia que separa la sumisión basada en el modelo heterosexual de esta película y la sumisión deportiva.

Sin embargo, debo admitir que lo que si me impresiono fue el hecho de que tantas mujeres deseasen ser sometidas por un hombre, no obstante, someterse si es una forma de rendirse, de sucumbir, de perder, pero también es una forma de liberarse y de aceptar la derrota.

La sumisión no es para los débiles como realmente se piensa, ya que ser sometido, implica resistencia y valentía, en este punto no sé si estoy hablando ya de MMA, pero si de una forma de emancipación, una manera de demostrar que no hay porque seguir sujeto, de aceptar la derrota cuando ya no podemos más y reconocer que no queremos permanecer atados ni siendo lastimados.

Como conclusión debo decir (aunque suene un poco paradójico) Que: A través de la sumisión podemos encontrar la libertad.

Nota: Las columnas que se presentan en yodeportivo.com, son responsabilidad de sus autores y no reflejan la opinión periodística de este medio

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