Equinoterapia; Un gran corazón en cuatro patas

Con una actividad sencilla, deportiva y divertida como lo es montar a caballo, se logran recuperaciones rápidas y asombrosas ante algunas enfermedades de diverso origen.

 

La equinoterapia o hipoterapia tiene sus orígenes con los griegos y data de los años 458-377 a.C. Donde Hipócrates el Padre de la Medicina menciona en su libro “Las dietas” lo saludable del ritmo del caballo al andar, Él recomendaba a sus pacientes incluso a los terminales, que dieran pequeños paseos a caballo diariamente ya que estaba convencido de que no sólo podían mejorar su salud física, sino también su estado de ánimo.

La equinoterapia no sustituye a las terapias tradicionales, pero se ha comprobado que es eficiente por incrementar las emociones positivas, enriquece el medio, abre canales de comunicación, conserva y desarrolla el respeto de si mismo, estimula el sentido e responsabilidad. Al mismo tiempo, otorga individualidad al paciente y una mejor calidad de vida en todo su entorno.

Es una terapia que utiliza al caballo como un instrumento natural para su rehabilitación física, psíquica y social; esto se consigue a través de una interrelación entre el alumno, el caballo y el terapeuta; teniendo como resultado mejoría, disfrute y aprendizaje. Entre las aportaciones el caballo trasmite por medio de su lomo y sus movimientos su calor corporal. (38°) que pasa al cinturón pélvico y a las piernas, Su impulso rítmico casi 90 a 110 por min. Mediante oscilaciones tridimensionales como son avance, retroceso, elevación, descenso, desplazamiento.

La equinoterapia, ayuda contra ciertos padecimientos como lo son: Parálisis cerebral, esclerosis múltiple, autismo, anorexias, bulimia, síndrome de Down, déficit de atención, hiperactividad, problemas de lenguaje, traumatismos, entre otros. Algunos beneficios son; mejorar la autoestima, estimular el sistema sensomotriz, incrementa la interacción social, reduce protones de movimientos involuntarios, respeto y amor hacia los animales.

Para practicar esta terapia, es necesario gente especializada en este tratamiento; es una actividad delicada. Otro factor importante es que no se trabaja con cualquier caballo o cualquier montura, ya que se deben adaptar para cada caso de terapia.

La raza equina que más se usa para fines terapéuticos es el “cuarto de milla”. El caballo adecuado debe ser de 1 a 1. 70 metros de alzada, los animales se tienen que elegir y entrenar para que sea un Caballo de Terapia, esto es en base a sus movimientos, carácter, soltura y lo aprendido en los entrenamientos.

En la Comarca Lagunera, son conocidos dos lugares donde se practica esta terapia, uno de ellos es el Hípico “La Cabaña” ubicado en la 4ª. Etapa de la Zona industrial de Gómez Palacio, Dgo. Y otro más, es el Rancho Hípico “La Barranca” ubicado en las instalaciones del lienzo charro Los Villarreales en la Carretera La Paz – La Partida Km. 1 en Torreón, Coah.  El contacto de este último es lienzocharrolosvillarreales@hotmail.com y al cel 8717559946.
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